Por Miguel Villegas. Periodista
Nunca fui hincha de Ñol. Es decir, nunca me pareció un jugador símbolo, ni un padre de la patria, básicamente porque no le tengo mucho cariño a la selección. Y Solano no tenía club --no para mí--, Ñol era de la selección.
Con él pasa otra cosa: se le respeta por su alucinante estadía en Inglaterra y porque no conozco otro peruano al que Maradona le tenga cariño (y eso también se respeta). Si entiendo que Diego es 'D10s' y que alguna vez eligió a su diestra al 'Maestrito', me gusta creer que los hinchas de la 'U' pueden ilusionarse con que el 2009 será un año bendito.
Claro, no es el hijo que vuelve ni va a jugar gratis. Pero me gusta creer que si los hinchas de la 'U' reclamamos grandeza, estatus y algo de glamour, con Solano se puede iniciar el proceso. Y que Ñol se prepare para el minuto de su cambio en un Monumental lleno y caliente, sobre todo si va ganando. Será otro tipo después de la ovación apasionada de la Barra Norte. Y no sé si sea hincha de Ñol entonces, pero sí sé que él se hará un poco hincha de la 'U'.