Por Patrick Espejo M. Periodista
Más que una opinión, esta es una confesión: mi relación con el automovilismo tendrá un antes y un después de Dakar. Nunca antes había imaginado que una prueba automovilística fuese tan espectacular. El tamaño descomunal de los camiones, los modelos aerodinámicos y areneros de los carros, las motocicletas equipadas con sistemas de navegación satelital y un conglomerado de marcas auspiciadoras que terminaba de darle un colorido único a la prueba.
Solo con mirar el tamaño de esos descomunales camiones de auxilio, verdaderos talleres rodantes, uno queda boquiabierto. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció que duplicará el apoyo para que el Dakar siga en Argentina y Chile el 2010, y parece que lo logrará. Los argentinos también lo quieren.
Yo era un escéptico de esta prueba, pero verla allí hace pensar que tal vez las autoridades peruanas también puedan hacer un esfuerzo, meterse en la 'colada' y traer al menos una parte de la competición al país. Sería todo un golazo.