¿Cuánto influyó la pericia del piloto para que el accidente del avión de US Airways no produjera muertes?
Bastante. Estoy seguro de que se trató de un piloto con experiencia. Además tuvo una rápida capacidad de respuesta ante la circunstancia adversa. Hay que recordar que posar un avión en el agua en forma forzosa, como ha sucedido en el río Hudson, es más difícil que aterrizar de emergencia. Si no se hace con habilidad, la nave se puede partir al impactar en el agua.
¿Su acción cobra más relevancia si se toma en cuenta que se trató de un Airbus 320?
Todos los pilotos estamos entrenados para actuar en situaciones de emergencia. Por eso, mínimo dos veces al año trabajamos en el simulador de vuelo con contingencias parecidas. Sin embargo, una cosa es el entrenamiento y otra, la realidad. Repito, es destacable lo hecho por el piloto de la aeronave accidentada, ya que actuó rápidamente en uno de los aviones más completos de la actualidad, de una marca europea que reúne capacidades, recursos y tecnología de Inglaterra, Francia y Alemania. La empresa Airbus también produce el A380, el avión de pasajeros más moderno del mundo en este momento.
Voceros de la Autoridad Federal de la Aviación de Estados Unidos declararon que la emergencia habría sido causada por el impacto de una o varias aves. ¿Qué tanto afecta a un vuelo una circunstancia como esa?
Cuando un ave, por más pequeña que sea, ingresa a una de las turbinas de un avión, puede destrozarla porque desbalancea las aletas que giran en ella a una velocidad de 30 mil revoluciones por minuto. A esa velocidad, un impacto genera una vibración que afecta seriamente el motor.
¿Estas circunstancias también se pueden dar en el Perú?
Por supuesto. Por esa razón hasta hace un año y medio aproximadamente el aeropuerto de Iquitos permanecía cerrado durante el día. Muy cerca de él había un botadero de basura que atraía a decenas de gallinazos. Por precaución, el terminal dejaba de funcionar algunas horas.
¿Usted ha tenido una experiencia similar?
He sido piloto de naves comerciales durante 33 años. He llegado a pilotear incluso aviones Boeing 737 en rutas nacionales e internacionales. Por tanto, sí he tenido contingencias con aves, pero no necesariamente con turbinas. Una vez, un ave impactó contra mi parabrisas. Este se rajó en su primera capa, las otras dos felizmente soportaron el impacto.