NUEVA YORK [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Lo que pudo ser una tragedia afortunadamente se convirtió en un milagro, pues las 155 personas que iban a bordo de un avión de la aerolínea US Airways sobrev ivieron luego de que la máquina cayera ayer a las heladas aguas del río Hudson en las afueras de Manhattan (Nueva York, EE.UU.).
La aeronave, un Airbus 320, sufrió el accidente cuando apenas habían pasado unos 3 minutos de su despegue del aeropuerto de La Guardia, tras aparentemente chocar con una bandada de gansos. El avión se dirigía a Charlotte, Carolina de Norte.
El piloto, Chelsey Sullenberger, se dirigió a los pasajeros y les pidió que se prepararan para el impacto. "De pronto el capitán nos dijo: Abrácense a ustedes mismos y abrácense muy fuerte", contó Jeff Kolodjay a CNN.
Barbara Sambriski, investigadora de The Associated Press, vio al avión caer desde las oficinas de la agencia noticiosa. "Simplemente pensé: '¿Por qué va tan bajo?' Y, splash, cayó en el agua".
La mayoría de testigos coincidió en que la aeronave --que salió con 15 minutos de retraso-- perdió altura con lentitud y que se posó con relativa suavidad sobre las aguas del río Hudson.
Embarcaciones de la guardia costera y barcos de la compañía de cruceros turísticos de Circle Line rodearon el avión --que quedó flotando en el río-- para ayudar a las personas que pudieron salir del aparato. Algunos esperaron en las alas del avión.
Imágenes de varios ocupantes cubiertos por mantas y con caras marcadas por el miedo se podían ver en televisión después de que llegaran a tierra a salvo.
El aparatoso accidente con final feliz ocurre justo tres días después de que el rotativo "USA Today" revelara un récord histórico en la aviación comercial de Estados Unidos: no haber registrado ninguna víctima de accidente aéreo durante dos años consecutivos, en el período 2007 y 2008.
ATERRIZAJE EXTRAORDINARIO
De acuerdo con la cadena local de Nueva York, NY1, siete personas fueron asistidas en el hospital Saint Vincent de la ciudad por hipotermia y fracturas menores. Otros heridos fueron asistidos en la ciudad vecina de Nueva Jersey.
"Un acuatizaje es típicamente aun más destructivo que un aterrizaje en tierra. Es increíble que un jet Airbus pueda posarse en un río sin romperse", destacó Max Vermij, investigador de accidentes aéreos del Accident Cause Analysis de Ottawa, Canadá.
"Típicamente las alas y los motores estallarían por el impacto, el agua entraría al jet y rompería el fuselaje", afirmó el experto.
TESTIGOS ASOMBRADOS
El empleado de Thomson Reuters, Alex Whittaker, quien estaba en la sala de conferencias en el piso 22 del edificio de la compañía en Times Square, narró: "Vi el avión volando muy bajo, pero bajo control, cayó en el agua. Luego de que se despejó, vi que estaba flotando. Las puertas se abrieron y pudimos ver botes salvavidas y a poca gente saliendo del agua".
Nick Prisco, quien manejaba su vehículo en la autopista sobre el río, narró que --como muchos en una ciudad que vivió los ataques del 11 de setiembre del 2001-- ver un avión volando muy bajo inmediatamente le hizo pensar en un atentado. "Esto fue rarísimo, fue surrealista. Pensé que era un ataque terrorista", contó a Reuters.
TIEMPO PARA BROMEAR
"Es un milagro sobre el río Hudson. Se ha evitado un accidente que potencialmente podría haber sido muy trágico", aseguró el gobernador del estado de Nueva York, David Paterson.
Incluso hubo una pizca de humor en medio del asombro, pues ante el providencial desenlace, el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, advirtió: "Esta no es la forma habitual que tiene Nueva York de recibir o despedir a sus visitantes".