Un total de 46 piezas de arte religioso peruano fueron decomisadas ayer por la División de Robos de la Dirincri al estadounidense Joseph Hilliard Holland, de 77 años, en el departamento donde este vivía, en el Cercado.
El extranjero, a quien se le investigará por presunto tráfico de bienes culturales, fue capturado tras un paciente trabajo policial que se inició el pasado diciembre. Entre los objetos hallados en su vivienda, ubicada en un edificio signado con el 1087 del jirón Belén, figura la estatua de Santa Filomena, una escultura robada en marzo del 2008 de la iglesia La Recoleta, en el Cercado.
Los lienzos y las pinturas decomisados pertenecen a la Escuela Cusqueña, señaló un representante del Instituto Nacional de Cultura (INC), quien llegó al lugar tras el allanamiento. También se halló la imagen del Cristo de la Columna, una pieza de arte religioso robada en el Cusco y una escultura del Señor de las Caídas, sustraída meses atrás de un templo del Callao.
Además, se incautaron efigies de la Virgen María, del Niño Jesús y de arcángeles, así como escritos que datan de los siglos XVI y XVII, sillas y mesas de la época colonial. Ethel Esquivel Mendoza, titular de la Fiscalía Penal 27 de Lima, constató los hallazgos.
En el departamento se enocntraron, además, computadoras con imágenes escaneadas de objetos culturales y apuntes con los precios de las piezas, lo cual hizo suponer a la policía que Hilliard las ofertaba a través de Internet.
TRÁFICO EN AUMENTO
Fuentes policiales indicaron que la pista para llegar al departamento del estadounidense se obtuvo el 16 de diciembre del 2008, luego de que, en un automóvil abandonado en el Rímac por un grupo de delincuentes, se hallaran algunas piezas de arte religioso hurtadas, así como varios documentos con direcciones, entre ellas la de Hilliard.
El pasado martes, el Consejo Internacional de Museos advirtió sobre el aumento de saqueos a iglesias en el país y recalcó que el tráfico de bienes culturales peruanos ha alcanzado niveles inusitados.