Por Francisco Melgar Wong
Grandes historias mínimas
"Shortcomings", novela gráfica de Adrian Tomine, acaba de llegar a estantes limeños en una elegante versión en español a cargo de editorial Mondadori. El libro, que ha recibido encendidos elogios de escritores de la talla de Junot Díaz y Jonathan Lethem, es una oportunidad de oro para que el lector hispanohablante conozca mejor un género literario de escasa difusión en nuestro medio. Como ya es costumbre en los trabajos de Tomine, "Shortcomings" nos presenta a un puñado de treintañeros atrapados en las tensas convenciones sociales y raciales de las comunidades de inmigrantes de Norteamérica. En esta ocasión la historia se centra en el personaje de Ben Tanaka, amargado director de una sala de cine independiente que se enfrenta a una crisis existencial cuando su novia se muda a Nueva York becada por una institución de ayuda social. Mientras va sumergiéndose en la desesperación, Tanaka vagabundea por las calles de Oakland junto con su mejor amiga, Alice Kim, una eterna estudiante de posgrado que sigue asistiendo a la universidad con el único objetivo de seducir a las alumnas más jóvenes del campus. En medio de su tormentosa travesía sentimental, Tanaka conoce a dos jóvenes que acabarán por acelerar su descenso definitivo a los infiernos: Autumm Phelps, excéntrica guitarrista de un grupo de punk rock, y Sasha Lenz, una atractiva bisexual que intenta escapar del asedio erótico de Alice. Si a Tanaka le falta suerte es porque le sobra miedo. Si al relato le falta esperanza es porque le sobra precisión y realismo.
La mejor prosa del poeta
El poeta peruano Antonio Cisneros mezcla los mejores momentos de "El libro del buen salvaje" y "Ciudades en el tiempo" (libros de crónicas editados en 1995 y 2001) con textos inéditos que ha venido escribiendo durante los últimos años. El tomo se titula "Los viajes del buen salvaje" y en él podemos encontrar una poderosa aleación de remembranzas, monólogos, apuntes y estampas con precisión, humor y una enloquecida ternura que Cisneros no logra disimular, ni siquiera con la criolla ironía que ya lo caracteriza. En el libro encontramos a Cisneros recorriendo distintas ciudades del mundo, descubriendo de esta manera el lado B del itinerario vital del escritor.
Pobre niña rica
Esta breve novela de Irène Némirovsky posee tanta inventiva ficcional como capacidad autobiográfica. La autora, al igual que la protagonista de la novela, fue una inmigrante cuya adinerada familia se instaló en Francia para hacerse un lugar en medio de la clase alta parisina; Iréne, al igual que Antoinette, tuvo una infancia triste y solitaria, que ni el dinero ni los lujos pudieron consolar. Quizás fue justamente esta carga emocional la que empujó a la autora a escribir esta historia, en la que la familia Kampf decide organizar un baile. En medio de los preparativos, debido a la decisión de su madre de no dejarla asistir, Antoinette, hija de 14 años del matrimonio Kampf, planea llevar a cabo su venganza.