Por Carlos Novoa Shuña. Enviado especial
JERUSALÉN. Al final del sabbat (día santo para los judíos), el primer ministro israelí, Ehud Olmert, anunció un cese unilateral de las operaciones militares que durante 22 días se realizaron en la franja de Gaza y que dejaron aproximadamente 1.200 muertos, más de la mitad civiles, incluidos unos trescientos niños.
Olmert aseguró que los objetivos de esta ofensiva habían sido más que alcanzados, al abatir a varios líderes del grupo palestino Hamas y reducir sus ataques hacia Israel. El cese sería a las 2:00 a.m. del domingo, hora local.
Sin embargo, también precisó el deseo de su país de tener lazos de "buena vecindad" y expresó condolencias a los familares de las víctimas civiles. Mientras tanto, sus tropas permanecerán en Gaza y responderán los ataques de Hamas, agregó.
El Gobierno Israelí habría tomado esta decisión luego de escuchar el informe de su enviado a El Cairo, donde durante toda la semana se llevaron a cabo negociaciones por separado con Hamas, teniendo al Gobierno de Egipto como mediador. Este enviado recibió la información de que Olmert había expresado que este alto el fuego buscaba aliviar la ayuda humanitaria al millón y medio de habitantes de Gaza.
RESPUESTA DE HAMAS
Mientras tanto, voceros de Hamas en Beirut (Líbano) afirmaron que pese a un alto el fuego seguiría la lucha contra Israel, ya que no aceptaría ni un solo soldado israelí en Gaza.
Hamas ofreció en El Cairo un año de tregua renovable con la condición de que las fuerzas israelíes se retiren de Gaza y que todos los cruces fronterizos con Israel y Egipto sean abiertos. Desde que Hamas tomó el control en el 2007, Israel ha mantenido un bloqueo que solo permite el paso de ayuda humanitaria.
Los combates, sin embargo, no terminaron ayer sábado. Proyectiles de un tanque mataron a dos niños de 5 y 7 años, que estaban refugiados en una escuela de la ONU en Gaza. Por si fuera poco, la madre, que está entre los 14 heridos, perdió ambas piernas.
Los milicianos de Hamas tampoco cesaron en su respuesta y ayer lanzaron 15 cohetes Qassam y misiles, que impactaron en el sur de Israel.
Con este anuncio del fin de hostilidades, se deberá iniciar un largo y duro período que implica la reconstrucción de Gaza. No solo de la infraestructura, sino de la parte psicológica, según comentó Nirmeen Kharman, esposa del psicólogo palestino Eyad Sarrat, en diálogo con El Comercio.
"Después de la guerra viene lo peor. Cómo recuperar a la gente que ha perdido familia. Hay mucha destrucción psicológica en Gaza", anotó.
Ayer el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que el nivel de violencia alcanzado en la franja no tiene precedentes.