Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

Celebra sus 474 años de fundada

Lima de mis amores.

PASADO Y PRESENTE. DESDE SUS ORÍGENES COMO ASENTAMIENTO PRECOLOMBINO, PASANDO POR SU RICA HERENCIA VIRREINAL, HASTA SU BULLENTE HORA ACTUAL, LA CAPITAL DEL PERÚ, QUE HOY CELEBRA SU ANIVERSARIO 474, VIVE REBOSANTE DE HISTORIA Y CULTURA.

Por Luis Repetto Málaga*

Cuatrocientos años antes de nuestra era, el pueblo de Maranga domesticó la arena y canalizó los ríos para hacer florecer y fructificar numerosas especies que le sirvieron como alimento. Taulichusco, el último curaca de Lima, vio llegar las huestes de Francisco Pizarro que seguramente contempló con asombro la misma luz filtrada que bañaría torres y espadañas barrocas.

Mestizaje
Diego de Agüero trazaría la hoy denominada Lima Cuadrada que, imponiendo una tradición romana y una larga experiencia fundadora de la España de la reconquista, dio límite a manzanas donde los conquistadores asentaron la rica y próspera Ciudad de los Reyes. El mestizaje y los sincretismos brotaron del crisol que es Lima, india, negra y blanca, con inconfundibles huellas moriscas que aún percibimos en su arquitectura y gastronomía. Lima nació grande como capital del Virreinato del Perú. Gobierno civil y eclesiástico, universidad, imprenta y colegios reales; pompa cortesana y lujo desbordante cubrieron de oro e incienso las calles, los retablos y las vestiduras de Cristo y señores, de vírgenes y damas de alta alcurnia.

"Emporio de España en América", la llamó Felipe IV. Lima supo interpretar, de la mano de artesanos, alarifes y maestros, los fervores de la contrarreforma y los anhelos de esplendor de sus gobernantes. Palacios, casonas, plazas y alamedas; conventos, hospitales, iglesias y capillas bordan aún el cielo limeño con un conjunto excepcional de torres y balcones, espadañas y celosías. Lima, siempre pródiga y hospitalaria, también acogió las ideas de los ilustrados y librepensadores.

San Martín y Bolívar, junto a valerosos limeños y peruanos, buscaron los espacios democráticos de la vida republicana en la que Lima tuvo y tiene un lugar irreemplazable.

Naturaleza y cultura
La expansión urbana, los nuevos aires, van dotando a la ciudad de un conjunto de elementos nunca antes vistos; exposiciones y conmemoraciones dejan importantísimos edificios y espacios abiertos de gran calidad urbana que aun hoy son el deleite de lugareños y foráneos. Esa mezcla armoniosa de tradición y modernidad, de pequeña aldea y gran ciudad, de una población campesina que convive al lado de ciudadanos del mundo, le imprime un sello inconfundible y seductor a la ciudad.

El Señor de los Milagros con su mar morado de feligreses, la fiesta marmórea del ya bicentenario Museo Cementerio Presbítero Matías Maestro, la fiesta gustativa de su peruanísimo pisco, sus delicados y sofisticados manjares de ayer y de hoy, convierten a Lima en un destino turístico del mayor interés. Sin lugar a equivocarme, Lima lo tiene todo; lugares de cultura y entretenimiento que combinan naturaleza y patrimonio; gastronomía excepcional, belleza física; armonía urbana; pasado y presente.

Sabor, arte y canción
Abundante en oferta cultural, por donde se la busque; crisol de razas, colores, tipos y naciones: blanca, negra, india, amarilla, mestiza y zamba. Lima tiene voz propia en la música popular, en el vals y la canción criolla, en la marinera que surge en las noches de jarana y bohemia. Chabuca Granda contó y cantó su historia y sus letras hoy hacen parte del repertorio universal. Caja, cajón y palmas dibujan una Lima de ensueño que surge en las peñas al calor de unos piscos y los acordes de una guitarra. Excepcionalmente rica en museos, ciudad que como pocas ofrece al residente y al visitante una avalancha de posibilidades que van desde las huacas y huacos prehispánicos hasta lo más universal del arte moderno o el cine contemporáneo.

La gastronomía es otro tema. Lima ha sabido mezclar armoniosamente la riqueza del mar de Humboldt con las lúcumas y las papas de mil colores; los delicados tentáculos del pulpo con las aceitunas cuyo color hace honor al venerado Señor de los Milagros.

La culinaria limeña se ha posicionado, mundialmente, como una de las más diversas y más sofisticadas; colores, texturas y sabores que seducen al más apático y deleitan al más avezado. Moda, artesanía, cultura, gente buena y amistosa, hospitalidad, generosidad, tradición, color, fervor, pasión, respeto, patrimonio, gran arquitectura y mar: amasados y amalgamados, producen un efecto imborrable en quienes pueden vivir en Lima, por unos pocos días o por siempre.

Lima, ciudad universal, cuyo centro histórico, variopinto y asombroso, misterioso y grandilocuente, fue declarado en 1991 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, ofrece mil facetas de una realidad diversa, cosmopolita y fascinante.

* Director del Museo de Artes y Tradiciones Populares de la PUCP.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook