Por Rafael Valdizán
Es cierto: mientras Richard Ashcroft se aventuraba en solitario con tres discos editados, con una densa mayoría de canciones que develaban sus inquietudes e introspecciones, cabía preguntarse qué habría pasado si The Verve seguía tocando como banda... y no porque su vocalista estuviera haciendo las cosas mal, nada de eso, sus tres placas gustan (sobre todo la magistral "Alone with Everybody" del 2000), sino porque la banda inglesa tiene la particularidad de trascender más allá de la suma de sus individualidades, de sorprender, de armar un 'puzzle' imposible cuando todo el mundo espera otra cosa...
Por eso afinamos las antenas cuando en el 2007 nos enteramos de que, luego de casi diez años, The Verve volvía a ser un grupo, con una seguidilla de conciertos que alisaron el camino para la llegada de las nuevas canciones por muchos esperadas y que finalmente integran la lista de temas de "Forth", el esperado álbum de reunión de Ashcroft, Nick McCabe, Simon Jones y Peter Salisbury, que ya puede conseguirse en las discotiendas locales.
Tal vez estemos ante una placa que no encuentre un punto concreto de referencia, si la comparamos con trabajos previos de la banda: poco tiene de los etéreos viajes astrales y neopsicodélicos del "A Storm in Heaven" (1993), un disco que reverberaba de principio a fin, a través de una guitarra constantemente embutida en delay; no se parece al disco "A Northern Soul" (1995), más enfocado en el britpop; y tampoco podría decirse que continúa lo hecho en el "Urban Hymns" (1997), su mayor acercamiento al 'mainstream', gracias a temas como "Bittersweet Symphony", "Sonnet" y "Lucky Man".
En todo caso, "Forth" podría apreciarse como el siguiente escalón en la constante experimentación de una banda abocada a eternas pesquisas, y en el que se advierten tanto elementos de distintas etapas de la banda como otros tantos de los que hemos conocido de Ashcroft como solista (es inevitable, por ejemplo, el parecido de un tema como "Rather Be" con "Check the Meaning"; o el de "I See Houses" con "I Get My Beat").
El primer sencillo del nuevo álbum se llama "Love is Noise", y es un tema desarraigado de todo lo que podíamos esperar de The Verve, centrado en un loop que recorre de comienzo a fin los 5:29 minutos de duración del tema, a ritmo ligero, y con alguna reminiscencia de unos jóvenes U2.
En "Forth" se alternan las pistas rockeras con las baladas sin perder la orientación: pueden convivir, perfectamente, la oscuridad de "Numbness" y la atmósfera espacial de "Noise Epic"; el refinamiento 'beatle-esco' de "Valium Skies" y el libre espíritu 'jam' de "Columbo". Lo nuevo de The Verve encuentra uno de sus mejores momentos en "Sit and Wonder", que transita todo el tiempo por una cornisa de inminente ansiedad. En suma, un disco que crecerá cada vez más.
MUSI DATOS
4Entre los nuevos lanzamientos locales, hay que mencionar lo nuevo de Serpentina Satélite, banda de grata recordación por su primer trabajo del 2004. Ahora, la banda de Aldo Castillejos, Félix Dextre, Flavio Castillejos, Dolmo y Renato Gómez ha lanzado "Nothing to Say" a través del sello alemán Trip in Time y que distribuye World in Sound. La placa dura 49 minutos y contiene 5 temas de diverso espectro lisérgico y de atmósferas espaciales.
4La banda peruana de rock progresivo Flor de Loto está preparando lo que será su tercer disco, que llevará el título de "Mundos bizarros" y que saldrá al mercado a través de los prestigiosos sellos Mylodon Records de Chile y Musea Records de Francia, especializados en el género progresivo. El álbum constará de once pistas, seis de ellas instrumentales. Como adelanto, se puede escuchar el tema "Nubes oscuras" en www.myspace.com/flordelotoprogre.