Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
ENTREVISTA. CARLOS AMAT Y LEÓN

El reto es tener crecimiento estable

A fin de acelerar las inversiones del plan anticrisis, el economista propone juntar a todos los involucrados en las decisiones para que se apruebe un proyecto

Por Ricardo Serra Fuertes

El economista Carlos Amat y León considera que hay una gran oportunidad para que, junto con el plan anticrisis que incide en infraestructura, se prepare un plan a favor de la educación de calidad. Asimismo, para resolver las dilaciones en la aprobación de los proyectos de inversión, propone sentar en una mesa a todos los actores de procesar el proyecto y fijarles metas y plazos. También habla del cambio de enfoque económico a partir de la llegada de Barack Obama al poder.

¿Hay un nuevo panorama con Obama en Estados Unidos?
La paz mundial no depende exclusivamente del aparato militar de EE.UU. ni de la definición ideológica de los problemas del mundo por la anterior administración. Ya no se trata de que haya representantes del mal, definidos por Bush, que fijaba la política exterior de todo el mundo. Ese ya es un cambio importante con Obama, porque desmilitariza las relaciones internacionales, la economía y las finanzas.

¿Además el déficit de Estados Unidos ya no permitía hacer esos gastos?
Los gastos militares son parte de la expansión de la demanda de Estados Unidos y eso lo pagan con el petróleo, pues las corporaciones norteamericanas-inglesas-francesas son las que generan, en la cadena productiva de los combustibles, una gran utilidad. Esas utilidades son las que tributan y con eso Estados Unidos y los europeos financian sus economías. Y vía la militarización y la exportación de armas, las economías desarrolladas generan sus ingresos y empleo. La reactivación tras la crisis de los años 30 fue, una cuarta parte, explicada por los gastos públicos de Roosevelt en viviendas y carreteras, pero tres cuartas partes de la reactivación y modernización fue con la Segunda Guerra Mundial. Pero el pueblo estadounidense ha salido ahora vía Barack Obama con un mensaje de paz. Y si van en una economía de paz con el imperativo de cambio tecnológico en las fuentes energéticas y en el aparato productivo, lo positivo será que esos recursos de reactivación son para relanzar una industria automotriz más limpia y otras fuentes energéticas. Si la tecnología genera nuevas alternativas de energía que no vengan del petróleo, estaría resuelto el conflicto israelí con el mundo árabe, no sería necesaria la ocupación de los gobiernos de Estados Unidos y europeos en Afganistán ni en Iraq, con lo cual se construyen los fundamentos de la paz mundial.

De otra parte, ¿qué deberíamos hacer para encarar la crisis?
En los últimos 30 años hemos tenido una tasa de crecimiento del PBI de 2,5% y lo que ha caracterizado son los terribles ciclos expansivos y 'shocks' recesivos que teníamos casi vinculados a los períodos presidenciales. La inestabilidad en el desenvolvimiento de la economía generó un entorno de incertidumbre y creó una cultura defensiva y adaptativa de los empresarios de generar un mayor margen de utilidad, tener una visión de recuperación de inversiones de muy corto plazo. El desafío para los próximos 20 años es sostener una tasa de crecimiento de 5% o 6%, estable, que dé una perspectiva de inversión confiable. En función de eso habrá una demanda de esa característica, para lo cual uno organizará su empresa y hará sus planes de inversión.

¿Qué debería hacer el Gobierno?
El punto hoy es ver qué cartera de inversiones realizará el Gobierno. Los S/.10.000 millones del plan anticrisis, hay un consenso hacia infraestructura de carreteras, de energía y de puertos, que debe ir con un audaz e imaginativo proyecto de educación de calidad para la población, paralela a la existente. La gran oportunidad de esta crisis es acometer la inversión en infraestructura, pero eso no tiene sentido si no está complementado con el software, que es la calidad educativa de la población.

¿El ministro Luis Carranza será capaz de concretar una buena cartera de inversiones?
Tiene que serlo. Lo que se dice está bien planteado, pero implica capacidad institucional no solo en los ministerios. La suerte del Perú está en construir capacidad de gestión pública en los municipios y en las regiones. Hay un disloque impresionante entre la urgencia de aplicar S/.10.000 millones en el 2009 con lo que ha publicado El Comercio, acerca de un informe de la Asociación de AFP, que dice que un proyecto grande se demora cinco años y medio en salir, cuando deberían ser seis o máximo 12 meses.

¿Qué sugeriría usted?
Una sugerencia es poner una mesa de decisión, que consistiría en poner el proyecto en la mesa y también a todas las personas involucradas en la secuencia de pasos para procesar el proyecto. Que todos los actores que tienen que ver con esa decisión estén en la mesa, que vean cuáles son los requerimientos y qué debe hacer cada uno para decidir la parte que le corresponde, con metas y plazos. Y que no salgan de la mesa de decisión si los actores no tienen claro qué deben hacer y cuándo deben cumplir su informe.

Usted ha sido ministro de Agricultura. ¿Cómo ve actualmente el sector?
La nueva agenda agraria consiste en construir una gerencia pública en los ámbitos de cada valle. Consiste en crear una plataforma de gerencia productiva, gerencia financiera, gerencia de comercialización y gerencia de organización de productores, para ponerlos competitivos en los mercados urbanos e internacionales. La asociatividad está bien, pero si hay alguien que asegure esa compra con un precio base, eso será a su vez una seguridad para captar financiamiento, y con eso sí se puede invertir en mejorar la competitividad del agro. Pero todo eso no debería ser en secuencia en el tiempo, sino una acción simultánea de construir toda la plataforma empresarial de segundo piso. Eso se propuso hace 10 años, hace 20 años, hace 30 años, y desde la reforma agraria. Han pasado como 40 años y le seguimos echando la culpa a Velasco de los problemas del agro y no somos capaces de reinstitucionalizar la capacidad empresarial con las tecnologías del siglo XXI.

LA FICHA
Nombre: Carlos Amat y León Chávez
Profesión: Economista
Edad: 69 años
Cargo: Profesor de la Universidad del Pacífico
Estudios: Candidato a PhD, Wisconsin University (EE.UU.); Maestría en Ciencias Económicas Agrícolas, Wisconsin University (EE.UU.); Maestría en Ciencias Económicas, Iowa State University (EE.UU.); Bachiller en Ciencias Agronómicas, Universidad Agraria La Molina (Perú).

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook