Por Moisés Ávila Roldán. Enviado especial
LA PAZ. "Todo está tenso. Parece que estuviera a punto de empezar un partido de fútbol. Nadie sabe cómo va a terminar esto". Julio es taxista y dice que, cuando "el Evo" se postuló, él y los siete integrantes de su familia le dieron su voto. Pero ahora ya no. Cree que las cosas han cambiado y que el presidente Morales ya no cumple con sus expectativas.
Pero las comunidades campesinas, la Central Obrera Boliviana, ambas formadas por los sectores más oprimidos de la población, están dispuestas a respaldar al mandatario hasta el final. Están convencidas de que la nueva Constitución va a reivindicar sus derechos y les permitirá recuperar todo aquello que le pertenece al Estado y que está en manos de terceros.
Como para que no quede duda de ello, ayer, con la movilización de las Fuerzas Armadas, y a dos días del referéndum constitucional, el presidente Evo Morales tomó la planta de la empresa petrolera Chaco, filial de Panamerican Energy --formada por la firma británica British Petroleum y capitales argentinos-- y la nacionalizó.
Esta decisión se adoptó en vista de que no hubo acuerdo para que el Estado comprara la mayoría accionaria de la empresa. Con esta medida, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se hace del 99% de las acciones de la principal productora de gas licuado de petróleo del país.
"Pido a los trabajadores y técnicos colaborar con la recuperación de las empresas estatales. Nuestras empresas recuperadas no pueden ser botín político de ningún partido ni Gobierno", dijo el gobernante durante la ceremonia en la que se concretó la nacionalización, en la planta de Carrasco, ubicada en la localidad de Entre Ríos, en Cochabamba.
Morales aseguró que continuará con el proceso de recuperación de empresas estatales y recursos naturales para el pueblo boliviano.
ESTRATEGIA ELECTORAL
Para el senador de Poder Democrático Social (Podemos), Luis Vásquez, el Movimiento Al Socialismo (MAS), agrupación de Morales, pretende utilizar el sentimiento de la nacionalización de las empresas transnacionales con fines electorales, "lo cual evidencia la desesperación del Gobierno por lograr más votos el próximo domingo".
"Esta es una medida electorera. El MAS está desesperado por la resistencia que existe en todo el país a su proyecto de Constitución y los votos por el No que restarán a Evo Morales su legitimidad para gobernar", explicó el diputado de oposición Peter Maldonado.
Panamerican Energy aseguró que defenderá sus intereses legítimos en todas las instancias. Dijo que desde el anuncio de Morales de nacionalizar los hidrocarburos, en mayo del 2006, mantuvo diálogos y negociaciones tendentes a alcanzar una justa evaluación, los que alcanzaron niveles alentadores de consenso.
AL GRANO¿Y consigue esos recursos de sus aliados como Hugo Chávez?
El tamaño de la inversión de Venezuela en Bolivia es ridículo. ¿O Evo es socio de Chávez o es una pieza de uso? Si fuera socio, la política energética boliviana debía haber estado impulsada por inversiones en el corto plazo, teniendo en cuenta la necesidad de nuestro país.
¿Dónde está el principal problema de Bolivia? ¿Qué le impide avanzar?
Morales no planteó un discurso de trabajo común entre blancos indios y mestizos. Aquel racismo que siempre existió, pero que estaba atenuado, estalló en este momento porque el presidente es tan confrontacional que hay una clase media que ha vuelto al racismo y hay un mundo indígena que se ha vuelto racista y se niega a la construcción de una cultura mestiza. Y la Constitución que se va a votar reafirma estas diferencias.
* Carlos Mesa. Ex presidente de Bolivia