Comprar telas en la Casa Ode ya era una tradición. Claro, los Ode venían atendiendo en el Centro de Lima desde 1945 y habían logrado estamparse en la memoria de sus clientes. Sin embargo, no contaban con que el Portal de Botoneros (Plaza de Armas) se convertiría en un punto recurrente para los manifestantes y sus marchas.
La tienda de Salvador Ode era una de las afectadas por el caos, los cierres de la plaza y la incertidumbre. "¡Un día (del 2002) hubo hasta 9 marchas y otro día no me dejaron entrar a la plaza porque harían un lavado de pañales por lo de Zaraí!", recuerda Ode. Finalmente, como presidente de la Asociación de Comerciantes de Jirón de la Unión logró que la Municipalidad de Lima impida realizar marchas en el Damero de Pizarro. Pero ya era tarde: Ode debía S/.38.000 a la Beneficencia de Lima por el alquiler del local y no le permitieron refinanciar. Quedó en la calle.
Entonces aprovechó su visa para viajar a Miami (donde frio hamburguesas) y a los pocos meses volvió a Lima, recargado, a hacer negocios. "Vendía mis cachibaches en la calle, medias, lo que faltara". Era el 2006 cuando se enteró de que un local al lado de su anterior tienda estaba libre. El dueño aceptó alquilarle el local con la condición de que le pagara la garantía a los 15 días. Él se la dio antes. ¿Cómo? Llaves en mano, buscó a proveedores de ropa para ofrecerles un espacio. "Les decía, lo que vendan se lo llevan pero necesito que me presten S/.1.000".
Luego de salir de la emergencia, Ode ordenó la casa. Ahora vende ropa casual de proveedores peruanos y confecciona él mismo. Por su experiencia en la venta de telas, él sabe cómo conseguir materia prima buena y económica. Vende para hombres, mujeres y niños pero lo que más sale son las camisetas para dama.
¿Pero después de todo lo que le pasó, por qué Salvador se arriesgó a volver justo a la Plaza de Armas? "Porque la conozco, no tenía nada qué arriesgar, solo trabajar y sumar fuerzas de la gente. Nunca habrá nada mejor que el Centro de Lima porque reúne tres claves: comercio, turismo y cultura".
EL DATO
US$12.000
Requirió el 2006 para abrir su tienda en el centro de Lima: ambientación del local, equipos, pago de garantía y dos meses de alquiler por adelantado.