Por Rafael Valdizán
Es inminente: dentro de 48 horas saldrá a las calles el nuevo álbum de Bruce Springsteen, el cual llevará por título "Working on a Dream". Y todo indica que, tal como su predecesor --"Magic" (2007)--, será motivo de nuevas rendiciones, como si el veterano músico estadounidense hubiese hecho un pacto con una musa eterna que le dicta inagotables ideas; todas ellas ajustadas a su manera de entender la música, concebida como un vehículo de descarga de frustraciones de la clase trabajadora, como un punto de encuentro entre gente común y corriente, como una esquina cotidiana donde se tejen historias que pueden ocurrirle al vecino de al lado, pero que no se desentienden de ciertos acontecimientos de impacto político. Ideas que toman forma arropada con instrumentación básica, mucho sudor, pulso a mil, venas en altorrelieve y la voz de Bruce, a pura garganta, como símbolo máximo de algo que siempre le agradeceremos: entrega total.
La historia de "Working on a Dream" empieza a gestarse durante la gira de promoción de "Magic", cuando el 'Jefe' concibe un puñado de canciones que graba con la E Street Band bajo la supervisión del productor Brendan O'Brien. Entre esas pistas figuran: "Tomorrow Never Knows", "What Love Can Do", "This Life", "My Lucky Day" y "Good Eye". También llegaría el turno del tema que da título al disco (que interpretó en vivo por primera vez el 2 de noviembre del 2008 en Cleveland, como parte de la campaña presidencial de Barack Obama) y de aquel que pertenece a la banda sonora del filme "The Wrestler" (ganador del Globo de Oro a Mejor Tema de Película), que se incluirá como bonus track en la edición internacional de la placa.
También incluirá el corte "The Last Carnival", un sentido homenaje al organista de la E Street Band, Danny Federici, quien murió de cáncer el año pasado.
Algunos medios ya han escrito comentarios de esta nueva producción. Por ejemplo, la "Rolling Stone" consigna: "'Working on a Dream' es el más rico de los tres grandes álbumes de rock que Springsteen ha hecho en esta década con la E Street Band".
En tanto, "The New York Times" dice de este trabajo que es "más esperanzador y menos sombrío" que su predecesor. En fin, cada cual tendrá sus conceptos, pero nadie podrá negar que cuando Springsteen tiene algo nuevo que decir (o cantar), el mundo debería detenerse a escucharlo. No en vano ha sido, es y será el 'Jefe'.
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