En abril de 1995 Indalecio Pomatanta, quien entonces tenía 17 años, fue detenido en Pucallpa por una patrulla de la Marina de Guerra, que supuestamente lo torturó, roció con gasolina y prendió fuego. El joven murió cuatro días después por las quemaduras. Tras un largo juicio que se inició en el 2004 en el Juzgado Penal 2 de Coronel Portillo, este viernes la Sala Penal Nacional dictará sentencia contra los cinco marinos acusados del crimen.
El juicio oral por el presunto delito de homicidio calificado se inició en noviembre del 2007 contra el comandante Andrés Egocheaga Salazar, el jefe de la patrulla, Jorge Luis Rabanal Calderón, y el suboficial de inteligencia José Guido Dávalos en calidad de coautores. Además, contra Pedro Rodríguez Rivera y Mari Peña Ramírez como cómplices.
Ayer se realizó la última diligencia judicial, en la que cuatro de los acusados (Guido Dávalos se encuentra prófugo) se declararon inocentes de los cargos.
Sin embargo Luz del Carmen Ibáñez, de la Segunda Fiscalía Superior Penal, aseguró que está acreditada la responsabilidad de los procesados. Por ello pidió una pena de 25 años de cárcel para los principales implicados y el pago de una reparación civil de dos millones de soles.
Además nombró a la Marina como tercero civil responsable, pues dice que habría tratado de ocultar el asesinato.