"La Marina de Guerra del Perú nunca adquirió equipos Triggerfish 4080 en el año 2000 para interceptar las comunicaciones, tal como han señalado los miembros detenidos de la empresa Business Track", informó ayer el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz.
Como se recuerda, el capitán de navío (r) Carlos Tomasio de Lambarri, copropietario de la empresa Business Track, declaró que en el 2000 --cuando se desempeñaba como agregado naval en Washington-- compró equipos Triggerfish 4080 a nombre de la Marina, los cuales, supuestamente, fueron usados por esa institución para 'chuponear'.
Según Flores-Aráoz, la Marina realizó una investigación interna para ver si lo dicho por Tomasio de Lambarri era cierto, y ha concluido que este miente.
"Las acciones indagatorias han establecido que la Marina no cuenta con esos equipos y que tampoco se designó a persona alguna para capacitar a su personal en la utilización de ellos (...) No existe transferencia bancaria alguna, ni disposición de efectivo, ni emisión de cheque por la Marina a la empresa Harris, ni a la Agregaduría Naval del Perú en Washington, donde estuvo prestando servicios en el año 2000 el capitán de navío (r) Tomasio, quien tampoco fue comisionado por la Marina para llevar a cabo la adquisición de los equipos en cuestión", explicó.
No obstante indicó que se ha encontrado en el Departamento de Aduanas de la Dirección de Abastecimiento de la Marina documentación que acredita que dos equipos Triggerfish 4080 fueron enviados por la empresa Harris a la Marina de Guerra del Perú.
"Los equipos aludidos llegaron al aeropuerto Jorge Chávez el 27 de junio del 2000, fueron desaduanados como material de guerra y amparados por facturas comerciales del 15 de junio del 2000; pero no se ha encontrado prueba alguna que acredite el pago de su precio por la Marina".
Flores-Aráoz informó que ambos equipos fueron recibidos por el técnico primero Pedro Marín Chávez, en la actualidad en situación de retiro, y que el punto de contacto fue el oficial de dotación de la Dirección de Inteligencia de la Marina, José Luis Guevara, quien a la fecha también está en situación de retiro.
"Toda la documentación que ha sido acumulada durante la investigación interna ha sido enviada al Ministerio Público para que se denuncie a quienes indebida e ilegalmente tomaron supuesta representación de nuestra Marina de Guerra con oscuros propósitos", señaló.