Por Elizabeth Salazar Vega
El esperado tren eléctrico ha vuelto a tener un duro revés. La licitación que se inició en febrero del 2007 para elegir a la empresa que iba a construir el tramo faltante entre el puente Atocongo y la Av. Grau fue declarada desierta, tal como informamos ayer. Lo más penoso es que ello obligará a que el proceso vuelva a fojas cero y que dos millones de limeños no puedan acceder a un mejor servicio de transporte urbano.
Ese es el promedio de usuarios potenciales del tren, según Víctor Pacahuala, presidente ejecutivo de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE) y representante de la Municipalidad de Lima. "Es terrible la noticia, porque Lima necesita un medio de transporte menos contaminante. El tren no solo va a dejar de usar el combustible tradicional sino que su puesta en marcha implica el retiro de unos 800 buses y micros viejos en la ruta que seguirá de Villa El Salvador al Cercado. Es una pena. No esperábamos esta situación. Los limeños de ocho distritos seguirán usando el sistema de transporte tradicional; no sabemos por cuánto más".
El ahorro de tiempo es una de las principales ventajas del proyecto, pues las dos horas que toma unir ambos puntos se reducirían a 28 minutos. Se prevé que el tren iba a atender 270 mil pasajeros al día, pero, una vez en la Av. Grau, estos podrían empalmar su recorrido con el Metropolitano y así continuar hasta Comas.
Personal de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Pro Inversión) no quiso detallar sobre qué ocurrirá con el proyecto, pero tienen en claro que no desean que se estanque. Si se lograba dar la buena pro, el tramo iba a estar concluido el 2010, pero en el panorama actual el proceso deberá comenzar de nuevo y los plazos podrían correr no menos de un año.
IMPACTO DE CRISIS MUNDIAL
Christian Guzmán, especialista en derecho administrativo, señala que a Pro Inversión no le queda más que revisar las bases y otros datos en la etapa preparatoria a fin de ajustarlos a la realidad del mercado. "Si el problema fue que los postores no tenían suficiente respaldo financiero, la valla económica tendrá que bajar o el Estado tendrá que financiar una mayor parte. El proceso se debe reanudar, pero no creo que demore mucho, ya que hay documentación que no requiere ser cambiada".
Jorge León, gerente de concesiones de JJC Contratistas Generales, miembro de uno de los consorcios precalificados, confirmó que la crisis económica mundial llevó a que les sea difícil conseguir financiamiento. "Seguimos interesados, pero la situación económica está complicando todo respaldo". Graña y Montero, otro de los participantes, no respondió, pero Odebrecht detalló que "la licitación no resultaba viable bajo las condiciones económicas planteadas".
Guzmán confirmó que la crisis podría impactar en otros procesos de concesión o licitación que tenga en marcha el Estado.
MÁS DATOS
4La entrega en concesión de este proyecto fue aplazada once veces. La última vez fue el 14 de enero, cuando se iban a abrir los sobres con la propuesta técnica y económica.
4Son seis los consorcios precalificados integrados, en total, por trece empresas. Entre ellas figuran OHL Concesiones, Cobra Instalaciones, Andrade Gutiérrez, etc.