10:40 |El presidente de la región Apurímac, David Salazar, denunció la fuerte presencia del narcotráfico dada su cercanía a las zonas cocaleras del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE)
El presidente regional de Apurímac, David Salazar, afirmó que el ataque a la comisaría de Ocobamba ocurrido anoche y que dejó un policía muerto, habría sido realizado por un grupo de narcoterroristas como un acto de represalia contra la Policía Nacional.
La noche del miércoles, la emisora RPP informó que la referida dependencia policial, ubicada a 60 kilómetros de Andahuaylas, en la provincia de Chincheros, fue destrozada por un grupo de más de medio centenar de sediciosos, quienes, al parecer, serían narcotraficantes que se oponían a una investigación que venía efectuando la referida comisaría.
"Esta zona es crítica, hay muchos ciudadanos que los han encarcelado por su relación con el tráfico de drogas o por ser burriers. Es decir, entre el 70% y 80% de los detenidos están en esta situación", dijo la autoridad, tras precisar que en los últimos años esta zona, por su cercanía al VRAE, se ha constituido en una vía de operaciones y salida para el narcotráfico hacia la costa del país y Bolivia.
Salazar pidió mayor presencia policial en la zona, debido a que el ataque contra la Policía Nacional no es un hecho aislado, sino que en días anteriores ya se había producido otros enfrentamientos.
"No ha habido reforzamiento de las comisarias. En las semanas anteriores, hubo otras acciones de las que la Policía Nacional estaba informado. Pese a ello, no ha habido refuerzo policial", señaló.
Agregó que el ataque fue planificado, pues se han dado tiempo para hacerlo y luego huir tranquilamente. "Han planificado una hora adecuada, para luego poder escapar sin ser vistos", dijo.
Sin embargo, el presidente regional pidió que se realicen las investigaciones para determinar cual es el origen del atentado.