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El ex jefe de la Dirección Nacional contra el Terrorismo (Dincote), Héctor Jhon Caro, se mostró a favor de la propuesta que hizo el primer vicepresidente de la República, Luis Giampietri, quien planteó el domingo reactivar las bases antisubversivas para luchar contra el narcoterrorismo.
En declaraciones brindadas a una agencia local, Giampietri planteó este domingo la reactivación de las bases antisubversivas y reforzar las comisarías en la selva para fortalecer la lucha contra el narcoterrorismo, cuyos miembros presuntamente atacaron el último jueves la comisaría de Ocobamba en Andahuaylas, provocando la muerte del teniente PNP Héctor Zegarra Bernaola.
"Esta declaración del vicepresidente (Luis) Giampietri es lo que nosotros hace años andamos hablando. Cuando se desactivaron estas bases antisubversivas en el gobierno de (Alejandro) Toledo, se desactivó la lucha contra los remanentes de la subversión narcoterrorista. (La reactivación de las bases) es una forma de evitar que el narcoterrorismo esté como 'pez en el agua' en la zona del oriente peruano y en la zona del VRAE", indicó Jhon Caro a elcomercio.com.pe.
Sin embargo, el ex jefe policial resaltó la importancia de las rondas campesinas en la lucha antiterrorista. Jhon Caro señaló que, con "un poco de incentivos y un poco de aliento", así como un trabajo conjunto con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, los ronderos tendrán un papel importante en la lucha contra el narcoterrorismo.
Recordó que durante la guerra antisubversiva en la zona del VRAE, fueron los ronderos los que lucharon más que la propia policía. "Pero la indiferencia y el desconocimiento de la lucha antiterrorista han hecho que se olviden de estas rondas campesinas", acotó.
Al margen de ello, precisó que no existe una política seria con planes y estrategias idóneas que permitan desactivar y terminar con los remanentes terroristas. El ataque a la comisaría de Ocobamba dejó en evidencia el inicio de una nueva guerra interna con el narcoterrorismo.
"Que la voluntad política no sea un mero discurso coyuntural sino un quehacer permanente donde el discurso se transforme en realidad, y en donde las declaraciones políticas se conviertan en ejecuciones reales", sostuvo.