9:27 |Los familiares de los reos están desesperados
No escarmientan. Los prisiones de Santiago del Estero continúan protestando y podrían desencadenar otra tragedia. (EFE)
Buenos Aires (EFE).- Unos 50 reclusos del penal de Santiago del Estero, capital de la provincia argentina homónima, reanudaron hoy sus protestas al prender fuego a un colchón y sábanas luego del motín e incendio intencional que mató a por lo menos una treintena de reclusos.
Un colchón y otros objetos ardían frente a una de las ventanas de un pabellón vecino al que se incendió durante el motín del domingo, mientras que los familiares de los reclusos llamaban a los gritos en medio de un cerco de policías a sus parientes detenidos.
Mientras los policías piden "calma" por altavoces, los familiares de los reclusos exigen a los gritos que se informe sobre lo ocurrido el domingo y saber cómo está el resto de los detenidos en el presidio.
El ministro de Justicia de la provincia, Ricardo Daives, dijo hoy que esta protesta de los reclusos "no causa inconvenientes" y que "por el momento" el juez Ramón Tarchini, a cargo del caso, ha informado que hubo 30 muertos, uno menos que lo indicado por fuentes policiales.
En declaraciones a emisoras de radio y televisión de Buenos Aires, Daives se limitó a "dar las informaciones que proporciona la justicia", en momentos en que la prensa de Santiago del Estero asegura que el número de víctimas llega a 39.
El funcionario tampoco informó sobre el número de heridos, que, según fuentes policiales, suman unos 20, de los cuales entre ocho y diez han sido llevados a un hospital público de Santiago del Estero, a 1.150 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.
"Las cosas están tranquilas, el juez ha aceptado hablar con los reclusos", insistió.
El ministro de Justicia provincial reiteró que la tragedia ocurrió porque los 42 presos del pabellón dos del penal se amotinaron y prendieron fuego a colchones y otros objetos para escapar y cuando se desató el incendio "no pudieron ser rescatados porque bloquearon la reja" de entrada al recinto.
El incendio desatado en la tarde del domingo, luego del horario de visitas a los 480 detenidos en el penal, destruyó el pabellón dos y afectó a parte del pasillo hacia el número tres, donde se reanudó la protesta de reclusos, que exigen mejores tratos y que se aceleren los procesos en su contra, según sus familiares.
Fuentes policiales señalaron que la mayoría de las víctimas murió por la inhalación de los gases tóxicos que produce la combustión de los colchones.
Los portavoces no informaron si hubo detenidos durante los enfrentamientos que la policía mantuvo con familiares de los reclusos que pugnaban por entrar al presidio cuando estalló el motín.