19:45 |El presidente boliviano calificó como 'chantaje' y 'bloqueo' de la cámara alta a algunas de las políticas gubernamentales
La Paz, (Reuters) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, amenazó el lunes con desconocer las facultades fiscalizadoras del Senado, controlado por la oposición, si no aprueba casi un centenar de leyes pendientes, que incluyen un millonario contrato siderúrgico con la india Jindal.
Morales dijo que esperará hasta dos semanas que el Senado dé paso a leyes que fueron aprobadas previamente por la Cámara de Diputados, antes de tomar medidas contra lo que calificó como "chantaje" y "bloqueo" de la cámara alta a algunas políticas gubernamentales.
"Soy capaz de decir que ningún ministro va a ir (al Senado) a interpelaciones, informe escrito o finalmente a informe oral, mientras no aprueben estas normas", advirtió Morales en una declaración transmitida por la televisión estatal.
En las semanas previas, Morales había amenazado con aplicar por decreto una renta universal para ancianos, cuya creación ha sido frenada por el Senado.
El gobernante indígena expresó "enorme preocupación por el comportamiento del Senado Nacional", a la semana siguiente de que esta cámara condicionara la aprobación del contrato con Jindal Steel and Power a varios cambios en la política minera.
En vez de aprobar simplemente el contrato, el Senado devolvió el proyecto de ley a la Cámara de Diputados incorporando normas sobre el reparto de las ganancias del plan y recortando el control del Gobierno para favorecer al departamento de Santa Cruz, donde se instalará la industria.
El contrato de riesgo compartido entre el Estado y Jindal, firmado en julio pasado, otorga a la firma india los derechos de explotación de la mitad del gigantesco yacimiento de hierro y manganeso de El Mutún, por 40 años, a cambio de una inversión inicial de 2.100 millones de dólares.
Morales dijo que respetaba la fiscalización del Congreso, pero sugirió que ya se le estaba agotando la paciencia ante las trabas del Senado a la ley de El Mutún y a otras normas ya aprobadas por los diputados, como una reforma tributaria minera, un seguro universal de salud y una ley anticorrupción.
"¿Qué están haciendo (los senadores) en el fondo? Sólo perjudicar llevando a los ministros (...) pero sin aprobar cerca a 100 leyes, esto no se puede entender. Que cumplan sus atribuciones, pero también el parlamento que apruebe estas normas," afirmó.
"A ver, esperaré una semana, dos semanas," agregó, tras señalar que la derecha que domina el Senado "tal vez está pensando en perjudicar al Evo, pero está perjudicando al país, a las regiones".
Largo enfrentamiento
El Senado, donde la oposición suma 15 de los 27 votos, ha logrado bloquear o al menos demorar varias medidas de Morales, indígena izquierdista que gobierna Bolivia desde enero del 2006 con una agenda de "antineoliberal" que incluye nacionalizaciones de recursos naturales y una reforma política.
La oposición en la cámara alta demoró por casi cuatro meses el trámite de aprobación de 44 contratos de la nacionalización petrolera, que finalmente entraron en vigencia en mayo pasado.
La misma cámara rechazó recientemente abrir un juicio de responsabilidades contra tres de los cinco miembros del Tribunal Constitucional, a quienes Morales había acusado de prevaricato.
Otro proyecto capital de Morales, una renta universal para ancianos, ha sido frenado por el Senado, que en ésta como en la mayoría de sus decisiones parece alineado con el bloque derechista regional liderado por el comité cívico de Santa Cruz.
"Quiero pedir que me aprueben lo más antes posible (las leyes demoradas), necesito esas normas para mejorar la situación económica del país. Por primera vez estoy haciendo un reclamo de manera formal, oficial, y sería importante que sectores sociales y regiones afectadas por estas normas que duermen en el Senado reclamen a sus representantes", dijo Morales.
"Tal vez tienen bronca al Evo Morales, mientras el Evo esté de presidente no vamos a aprobar, que me digan, y entonces yo voy a ver esta situación, pero están chantajeando a algunas regiones, y los chantajes y prebendas deben terminar", agregó.