9:00 |El alcalde de Cañete, Javier Alvarado, pidió la desactivación de la entidad encargada de la reconstrucción del sur del país
A casi tres meses del terremoto que sacudió el Sur chico del país, los remezones siguen sintiéndose, pero esta vez en el seno del Fondo de Reconstrucción para el Sur (Forsur), entidad encargada de sacar de los escombros a la zona devastada. Esta vez, la movida la ocasionó el alcalde de Cañete, Javier Alvarado.
El burgomaestre pidió al Ejecutivo desactivar el Forsur porque no ha cumplido una adecuada labor en la zona afectada por el sismo.
Pero no solo eso, en declaraciones a RPP, Alvarado acusó a Julio Favre, presidente del Forsur, de realizar un trabajo deficiente ya que no ha presentado proyectos de mediano y corto plazo para la reconstrucción de las localidades destruidas por el terremoto que sacudió Ica, y parte de los departamentos de Huancavelica, Lima y Junín.
Según Alvarado, su postura es respaldada por el resto de alcaldes integrantes del directorio del Forsur, quienes habrían decidido no participar más en las reuniones convocadas por Favre.
El alcalde de Cañete también se dirigió al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y le solicitó seguir con las labores de remoción de escombros, que sólo han avanzado en esa provincia -dijo- en un 20%.
Julio Favre responde
Y la réplica a esta sacudida del Forsur no se hizo esperar y vino del mismo Julio Favre, presidente del directorio de la referida entidad.
Favre señaló que algunos alcaldes están encabezando una especie de golpe de Estado contra el Forsur debido a que no les permitió manejar directamente el dinero para la reconstrucción.
Indicó que este nuevo estado de tensión se inició cuando le reclamó a Javier Alvarado por los fondos otorgados para la reconstrucción, que según la autoridad edil de Cañete habían sido insuficientes y sólo le sirvieron para remover el 20% de los escombros.
En ese sentido, Favre lamentó la existencia de una lucha por el poder entre los alcaldes de los lugares afectados por el terremoto, pero aclaró que ello no debe afectar a los damnificados.
El presidente del directorio del Forsur dijo que pese a las críticas, las incomprensiones y un posible boicot a su labor, seguirá trabajando debido a que cuenta con el apoyo del Gobierno.