17:56 |Más de 350 trabajadores fueron hasta el momento rescatados y cerca de 30 han sido tratados en el hospital por envenamiento con gas metano
Kiev/Moscú, (DPA) - Una explosión de gas metano en una mina de carbón en la ciudad oriental de Donezk, en Ucrania, se cobró este domingo la vida de al menos 65 trabajadores, mientras otros 35 mineros se hallan desaparecidos, informó un portavoz del Ministerio de Protección Civil, Igor Krol, citado por la agencia Interfax en Kiev.
Algunos medios se refirieron a la explosión como uno de los más graves accidentes registrados en minas de Ucrania. Entretanto, en la ciudad de Donezk se estableció un luto de tres días.
En vista de la amplitud del accidente, tanto el gobierno como el oligarca Rinat Ajmetov le aseguraron ayuda financiera a las familias de las víctimas.
Más de 350 trabajadores fueron hasta el momento rescatados, según el ministerio, y cerca de 30 han sido tratados en el hospital por envenamiento con gas metano.
En el momento de la deflagración en la mina "Sassjadko", que se produjo a más de 1.000 metros de profundidad por una fuga de gas metano, 457 mineros se encontraban trabajando bajo tierra. En los últimos años se habían producido ya graves explosiones en ese lugar, causando decenas de muertes.
Esta noche continuaba la lucha contra las llamas en la mina. "Tal vez hayamos extinguido el incendio hasta mañana a la mañana, pero con seguridad no antes", citó la agencia Interfax a uno de los rescatistas.
Las minas de carbón ucranianas están entre las más peligrosas del mundo. Según las estadísticas, de enero a julio de este año perdieron la vida 150 mineros en accidentes, mientras que casi 6.000 resultaron con heridas.
Las causas de accidentes son a menudo las antiguas instalaciones y la violación de las reglas más básicas de seguridad. La mayoría son peligrosas por su antigüedad, muchas veces superior a los 100 años, por su tecnología obsoleta y por la alta concentración de metano bajo tierra. La modernización técnica decretada oficialmente espera ser realidad hace décadas.
El presidente ucraniano, Viktor Yushchenko, acusó a su propio gobierno de haber hecho "esfuerzos insuficientes en la reorganización de la minería". El primer ministro y rival político de Yushchenko, el prorruso Viktor Yanukovich, se defendió en su visita al lugar del accidente: "Tenemos que construir nuevas minas y lo hacemos, pero no en suficiente cantidad".