13:16 | "Si quieren venir al Perú, que vengan por todo lo alto, oficialmente, legalmente", dijo el presidente de la República
Lima (DPA).- El presidente del Perú, Alan García, reiteró la invitación a su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, para que las empresas estatales de ese país inviertan en territorio peruano, pese a las críticas de sectores conservadores que temen una presunta injerencia de Caracas en la política interna peruana.
"Eso es lo que le he dicho al presidente (Chávez). Si quiere venir al Perú, que venga por todo lo alto, oficialmente, legalmente, con el Gobierno, y que haga las inversiones que quiera con sus empresas y nada más", dijo García durante una actividad oficial en un distrito de Lima.
El jefe de Estado señaló que Venezuela se ha convertido en una potencia petrolera y económica, y que las relaciones que pueda tener con Perú deben basarse en los mecanismos establecidos por el marco legal vigente. "Eso significa que no vengan por la ventana", añadió.
Un sector de la oposición observa con preocupación la posibilidad de que la petrolera estatal venezolana PDVSA participe en proyectos de explotación en el Perú tras la invitación que le formuló García a Chávez en el marco de Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado en Santiago de Chile.
Sin embargo, el opositor Partido Nacionalista Peruano (PNP), del ex candidato presidencial Ollanta Humala, considerado el aliado interno del presidente venezolano, apoya la decisión de García.
El Gobierno del Perú asegura que está en condiciones de entablar relaciones comerciales con Venezuela y hacer respetar la soberanía, y pide no confundir los intereses económicos con las ideologías.
García rechazó la posibilidad de que las relaciones con Venezuela se manejen a través de las denominadas "casas del ALBA (en referencia a la Alternativa Bolivariana para la América)", instaladas en diversas zonas del país y vinculadas ideológicamente a Chávez. Según sus críticos, esas organizaciones encubren una participación política foránea dentro del Perú.
En el pasado, García y Chávez intercambiaron insultos, pero después mejoraron su relación personal. Sin embargo, algunos miembros del Ejecutivo acusan al "chavismo" de tratar de desestabilizar al país a través de aliados internos como el PNP.