23:12 | La Unión Europea pide a la ASEAN que convenza a Birmania sobre la necesidad de iniciar una reforma democrática
Singapur, (EFE).- La Unión Europea (UE) reiteró el miércoles que su postura con relación a Birmania es opuesta a la adoptada por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, siglas en inglés), pese a que los dos grupos instan a la Junta Militar birmana a iniciar una reforma democrática.
La comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, subrayó la posición del bloque europeo después de que el presidente de turno de la ASEAN y primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, indicara que las sanciones impuestas por Bruselas al régimen militar birmano "sólo dañan la situación de la gente pobre" de Birmania.
"Estas son sanciones dirigidas a la junta, para el régimen, para aquellos que se llevan todo el dinero cuando el resto de la gente es muy pobre", declaró Ferrero-Waldner a los periodistas.
En el ámbito económico los dos grupos regionales buscan mejorar su cooperación, pero la ASEAN se ha negado a expulsar o imponer sanciones a Birmania, aunque acepta que Naciones Unidas actúe de mediador entre la Junta Militar y la oposición.
Ferrero-Waldner, que participa en la reunión que el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso, y el comisario de Comercio, Peter Madelson, mantienen hoy en Singapur con ministros de la ASEAN, añadió que la UE desarrolla con relación a Birmania la llamada política de la "zanahoria y el palo".
Birmania ingresó en 1997 en la ASEAN, grupo del que además forman parte, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia, y Vietnam.
Barroso y la delegación de la UE que encabeza, se reúne hoy en Singapur con ASEAN para tratar sobre el pacto comercial que la organización busca con Europa.
Las negociaciones sobre el acuerdo comercial se reanudan en Singapur en medio del aumento de la presión de la UE sobre la ASEAN para que convenza a Birmania sobre la necesidad de iniciar una reforma democrática.
Este mismo mes, la UE adoptó sanciones contra 1.207 empresas birmanas y extendió la prohibición para concesión de visados a miembros de la Junta Militar, en respuesta al aplastamiento de la multitudinarias manifestaciones pacíficas en favor de la democracia a finales de septiembre en Rangún y otras ciudades de Birmania.