22:21 | Expresó un 'gracias especial' en su habitual discurso radiofónico de los sábados a vísperas de celebrar las fiestas
Washington, EE.UU. (EFE).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, alabó a las tropas estadounidenses y dio un "gracias especial" a todos aquellos familiares de soldados "que han convertido el dolor por el fallecimiento de un ser querido en un acto de compasión".
En su habitual discurso radiofónico de los sábados y a tres días de la celebración de la Navidad, Bush indicó también que en estas fiestas "muchos se sentarán a cenar pensando en sus seres queridos que están en otra parte del mundo. Ellos merecen nuestras gracias y nuestros rezos".
"Otras familias militares han sentido el dolor de perder a un ser querido en combate. Esta Navidad, los llevamos en el corazón y cuentan con nuestras oraciones y nos inspira el ejemplo que muchas de estas familias han dado al convertir su dolor en actos extraordinarios de compasión y amor", agregó Bush.
A su vez, señaló que Estados Unidos "tiene la bendición de contar con hombres y mujeres dispuestos a ofrecerse para defender nuestras libertades y mantenernos a salvo de nuestros enemigos. Estamos agradecidos por su valentía y su dedicación al deber. Oramos por su seguridad y les deseamos una Feliz Navidad, dondequiera que estén prestando sus servicios".
Mediante sus palabras el presidente recordó a los hombres y mujeres "que se desempeñan como soldados, marinos, aviadores, infantes de Marina y guardacostas y que pasarán las fiestas lejos de casa y de sus seres queridos".
También destacó el hecho de que algunas familias de militares están ayudando a un ser querido a recuperarse de lesiones sufridas en combate.
"Estas familias son una fuente de especial fuerza y esperanza para nuestros combatientes heridos. Con su aliento y dedicación, ayudan a sanar el cuerpo y el alma, y les recuerdan a nuestros combatientes heridos que nuestra nación los respalda", dijo Bush.
En relación a aquellas familias que han perdido a un ser querido en algún conflicto bélico, recordó al especialista del Ejército Michael Rodríguez de Knoxville (Tennessee).
"Mientras estuvo destacado en Irak, Michael a menudo le escribía a su familia en Estados Unidos sobre los niños que conocía mientras estaba de patrulla. En abril, un terrorista suicida mató a Michael. Ahora su familia lo recuerda ayudando a recolectar útiles para las alumnas de una escuela para niñas en Iraq", recordó Bush.
También se refirió a Bob Lehmiller, cuyo hijo, el sargento del Ejército Mike Lehmiller, murió en 2005 durante su servicio en Afganistán. En homenaje a su hijo, Bob creó la fundación Mike's Guardian Eagle.
"Todas estas familias ya han sacrificado mucho por Estados Unidos sin embargo, han encontrado una manera de dar aun más. Le damos las gracias a cada una de ellas y le agradecemos a cada uno de nuestros ciudadanos que apoya a nuestras tropas con cartas y donaciones u oraciones", dijo Bush.
Por último, subrayó que es en esta época del año cuando, "reconocemos que el amor y el sacrificio pueden transformar al mundo. El milagro de la Navidad nos recuerda que la gracia de Dios sale a la luz en los lugares más humildes. Hace dos mil años, la gracia divina en su plenitud tuvo como lecho un pequeño pesebre, y el niño que nació ese día cambió al mundo para siempre".
El presidente estadounidense se trasladó ayer a su residencia oficial de descanso en Camp David (Maryland) con su esposa Laura Bush; Jenna Bush, una de sus dos hijas, y la madre de la primera dama, Jenna Welch.
Bush tiene previsto celebrar la Navidad con su familia en la casa presidencial situado en la montañas de Catoctin, desde donde se trasladará a su rancho de Texas, el día después de Navidad.