9:22 | El precandidato demócrata ha centrado su discurso en conceptos de cambio y esperanza
Washington (DPA).- Hace apenas tres años, Barack Obama era un abogado en una gran ciudad con un expediente irrelevante como senador por Chicago. Hoy es el aspirante a la presidencia de Estados Unidos que acaba de humillar al precandidato favorito y de salir airoso del primer reto en la carrera hacia la Casa Blanca.
Un discurso centrado en conceptos como cambio y esperanza alimentó el ascenso meteórico de Obama, tal como ocurrió en ocasiones anteriores con otros candidatos con apoyos limitados que, con una retórica antisistema, lograron dar la sorpresa en los 'caucus' de Iowa.
Pero lo que resulta realmente novedoso del resultado de la votación de ayer, jueves, no es tanto la retórica de Obama como el hecho absolutamente excepcional de que un candidato afroamericano obtenga la victoria en un estado rural, agrícola y con una aplastante mayoría de blancos.
"En esta noche de enero, en este momento decisivo en la historia, ustedes hicieron lo que los cínicos dijeron que no podríamos hacer", dijo Obama a sus seguidores en Des Moines, capital del estado, con una voz desgastada por la maratónica campaña. "Ustedes hicieron lo que el estado de New Hampshire puede hacer dentro de cinco días. Ustedes hicieron lo que Estados Unidos puede hacer en este nuevo año 2008".
La lucha contra la maquinaria
Obama seguirá enfrentándose a la maquinaria política de la ex primera dama Hillary Clinton el próximo martes en las primarias de New Hampshire y en otros tres estados a lo largo de este mes, antes de la cita decisiva el 5 de febrero, cuando más de veinte de los estados más poblados celebren las primarias que previsiblemente definirán el candidato presidencial del Partido Demócrata.
En la votación del jueves, Clinton, senadora por Nueva York, consiguió el apoyo de un 29,47 por ciento de los delegados de Iowa, un humillante tercer puesto por detrás de Obama, con el 37,6 por ciento, y del ex senador John Edwards, cuyo 29,75 por ciento parece suficiente para mantener con vida su esfuerzo electoral, pero acaso no para dar nuevo impulso a su campaña.
Obama fue elegido senador por Illinois en el 2004 y no tardó en alcanzar relevancia a nivel nacional. Después de un año de campaña presidencial, el candidato ha demostrado no solo ser un competidor válido, sino también una amenaza real y potente a las aspiraciones de Clinton.
Si logra capitalizar su buen momento en New Hampshire, donde los últimos sondeos lo muestran pisando los talones a Clinton, Obama podría convertirse en una fuerza imparable.
El pastor republicano
Por el lado republicano, mientras tanto, Mike Huckabee encaja en el molde de anteriores ganadores en Iowa. El pastor evangélico y ex gobernador de Arkansas recibió el apoyo de conservadores creyentes disconformes con los principales contendientes del partido.
Con un 34 por ciento de los votos, Huckabee desplazó a Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, relegado a un segundo puesto con el 25 por ciento de los votos a pesar de haber sido favorito en los últimos meses.