17:23 | Por su parte Keiko dijo que los testimonios de los agraviados y del periodista Gustavo Gorriti no involucraron a su padre
(DPA).- La defensa de Alberto Fujimori consideró positiva la nueva audiencia culminada hoy, debido a que aún no se habría probado ninguna responsabilidad del ex mandatario peruano en las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y secuestro.
La parlamentaria e hija mayor, Keiko Fujimori, y el abogado César Nagasaki, manifestaron que la novena audiencia del proceso iniciado el 10 de diciembre resultó favorable en la línea de la defensa del ex gobernante, de 69 años, recluido en una instalación policial.
Keiko dijo a los periodistas que los testimonios de los agraviados en una matanza de civiles y del periodista Gustavo Gorriti, secuestrado tras el autogolpe de 1992, no involucraron a su padre ni lo relacionaron con esos hechos.
Sin embargo, expresó cierta preocupación por el desempeño de los integrantes de la Sala Penal Especial la semana pasada al observar que manejaron "una teoría o juzgamiento" contra el ex mandatario, aunque sostuvo que "todavía no pasan la línea de la parcialización".
En esa ocasión, el presidente del tribunal, César San Martín, aludió a una supuesta omisión al preguntar por qué Fujimori no hizo nada frente a algunos excesos en la lucha antisubversiva, mientras otro integrante de la sala lo cuestionó por la manera de gobernar.
"Vamos a estar nuevamente pendientes y alertas a la actitud de los jueces", manifestó Keiko tras saludar la presencia de observadores internacionales en el juicio contra su padre, pues en su opinión "obviamente garantiza que no se vaya a violar los derechos de mi padre y que se vaya respetar el debido proceso".
Nagasaki, en tanto, dijo que uno de los testigos reconoció haber recibido protección de la Policía luego de la matanza de Barrios Altos a manos de un grupo paramilitar, lo que para el jurista evidencia que las fuerzas de seguridad no violaban los derechos humanos.
Natividad Cóndor y Felipe León, sobrevivientes de la matanza de Barrios Altos, adujeron que durante 10 años buscaron que sus demandas fueran atendidas por el gobierno de Fujimori y que sólo obtuvieron una serie de obstáculos y amenazas constantes.
Respecto al testimonio de Gorriti, Nagasaki refirió que su detención se debió a una venganza del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos por haberlo investigado, y que éste aprovechó el autogolpe para arrestarlo e incautarse de su material de trabajo.
Gorriti dijo que investigaba a Montesinos al haber sido juzgado por traición a la patria después de su expulsión del Ejército, de un supuesto vínculo con el narcotráfico y haber encubierto a varios uniformados denunciados por violaciones a los derechos humanos.
El experimentado periodista peruano recordó que durante los dos días en que estuvo incomunicado al ser detenido por supuestos integrantes del Servicio de Inteligencia Nacional, cuyo jefe de facto era Montesinos, fue llevado a los calabozos del Servicio de Inteligencia del Ejército.
Nagasaki reiteró que el ex presidente desconocía de la existencia del grupo paramilitar Colina, responsabilizado de varios asesinatos de opositores, y de la detención de personajes que se opusieron al golpe institucional, el cual otorgó más poder a Fujimori.
Sin embargo, la defensa de Fujimori admitió que hubo abuso de autoridad y rechazó la acusación de privación de la libertad de los afectados con el conocimiento pleno del gobernante.
En ese marco, consideró que no serían determinantes los testimonios que darán la semana próxima otras 25 personas que sufrieron detención y maltrato físico, incluido el actual jefe del gabinete ministerial, Jorge del Castillo.
La novena audiencia culminó esta tarde y el proceso se reanudará el lunes próximo con nuevos testimonios en el caso de secuestro tras la interrupción del orden constitucional en el país.