12:42 | El crecimiento mundial de este año podría situarse en 3,4% frente al 3,7 del 2007 debido, en parte, a la crisis inmobiliaria de EE.UU.
Ginebra (DPA).- La economía mundial sufrirá en el 2008 una importante desaceleración, en parte debido a la crisis inmobiliaria que sacudió los mercados crediticios y financieros en Estados Unidos, pronostica un informe de Naciones Unidas dado a conocer hoy en Ginebra.
El crecimiento de este año podría situarse en 3,4% frente al 3,9% de 2006 y el 3,7% del 2007, adelanta el documento titulado "Situación y Perspectivas Para La Economía Mundial 2008". Ese 3,4% de promedio comprende un 2,2 de los países desarrollados (2,5 en el 2007), un 6,5 (6,9) de los países en vías de desarrollo y un siete (ocho) de los países emergentes.
En esa perspectiva, la economía estadounidense podría crecer en torno al 2%, aunque los expertos de la ONU no descartan un escenario más negativo en el que las turbulencias de los mercados financieros y crediticios reduzcan esa cifra a cero. En este caso, el crecimiento de la economía mundial no superaría el 1,6%.
La incertidumbre de los mercados producida por la crisis estadounidense combinada con la caída del dólar y los desequilibrios mundiales podrían reducir a la larga la producción mundial. Para impedirlo, la organización propone que se coordinen medidas a nivel internacional para hacer frente a los desequilibrios y para moderar los mercados de divisas.
"La principal incertidumbre en el 2008 proviene ahora de la economía de Estados Unidos", indica el informe. "Si la principal economía del mundo sigue desacelerándose, muchos de los países pobres podrían verse sumamente afectados, ya que el comercio mundial se reduciría y tocaría a su fin el alza de los precios de los productos básicos que tanto los ha beneficiado en los últimos años".
La hipótesis pesimista de un estancamiento de la economía estadounidense, además, implica un "efecto dominó", que terminaría por "echar por tierra el crecimiento de las exportaciones de China, Europa y Japón, lo que a su vez reduciría su demanda de exportaciones de los países en desarrollo".