15:45 | La congresista e hija del ex presidente Fujimori destacó la declaración del ex general PNP, Héctor John Caro en el juicio por los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos
(DPA).- La parlamentaria Keiko Fujimori, hija del ex mandatario peruano Alberto Fujimori, sostuvo que la gestión de su padre (1990-2000) permitió la captura de los cabecillas rebeldes con pleno respeto a los derechos humanos, y anunció una cruzada política para la vuelta al poder del fujimorismo en el país.
Tras un breve receso en la undécima audiencia del proceso, Keiko consideró positivo el testimonio del ex jefe de la policía antiterrorista (Dircote) John Caro, quien en el juicio afirmó que cumplió ordenes superiores de respetar los principios fundamentales de las personas en el marco de la estrategia antisubversiva.
Administradora de 32 años y primogénita del ex mandatario, Keiko destacó la captura de los cabecillas del grupo maoísta Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y del guevarista Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), Víctor Polay, sin que sufrieran un solo rasguño, por agentes de la Dircote en 1992.
Ante la prensa, la parlamentaria anunció una campaña nacional para recolectar un millón de firmas para dar vida a una nueva agrupación política que reúna a diversas fuerzas fujimoristas, de cara las elecciones de 2011, y "volver a pedir la confianza" de la población a favor del ex mandatario.
"Consideramos que se hizo un cargamontón (acusaciones) por parte de algunos sectores políticos y medios locales" para dañar la imagen de Fujimori, de 69 años, comentó la legisladora de la derechista Alianza por el Futuro tras indicar que "Fuerza 2011" será el nombre de la nueva agrupación fujimorista.
Con la campaña de recolección de firmas, apuntó, "vamos a demostrar que mi padre no está solo y que hay un pueblo que lo respalda. Hemos tratado durante varios años la unificación del fujimorismo, pero ahora con su presencia (del ex mandatario) y en momentos difíciles que vivimos, ahora será posible".
Caro, a su vez, aseguró que durante su gestión al frente de la Dircote cumplió la orientación de sus superiores y del gobierno de Fujimori de respetar de manera escrupulosa el respeto a los derechos humanos, aunque hubo reclamos de sus subalternos respecto a ciertos privilegios para los detenidos por sospecha de subversión.
Recordó que las personas detenidas, muchas de ellas senderistas, tenían posibilidades de entrevistarse a diario con representantes de ONG defensoras de derechos humanos, "lo que permitía la filtración de informaciones valiosas".
No obstante, señaló que "no podíamos hacer nada, ya que debíamos respetar" los principios fundamentales de la persona. Resaltó, empero, la captura de los líderes rebeldes gracias a un tabajo de inteligencia de la Dircote y sostuvo que el personal del desactivado Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) actuó sólo como apoyo.
Negó haber sido subordinado del jefe de facto del SIN, Vladimiro Montesinos, principal asesor del régimen fujimorista y procesado por diversos delitos, incluido haber sido cabecilla de una red de corrupción que dilapidó el dinero del país.