10:30 | En la zona del incidente actúa Baitullah Mehsud, ligado a Al Qaeda y a quien el Gobierno acusa de estar detrás del asesinato de Benazir Bhutto
Islamabad (Reuters).- Las fuerzas de Pakistán mataron este viernes hasta 90 militantes islamitas en la región de Waziristán del Sur, cerca de la frontera con Afganistán, dos días después de que cientos de fanáticos invadieron un fuerte militar en la región.
En el primer incidente, fuerzas gubernamentales atacaron a un gran número de militantes que habían desarrollado una incursión a un fuerte de la región, en una acción que dejó hasta 60 muertos, informó el portavoz del Ejército, General Mayor Athar Abbas. "Estos terroristas, probablemente querían atacar otro fuerte y estaban reuniéndose ahí. Por lo tanto, las fuerzas de seguridad tomaron acción en respuesta", dijo Abbas.
En otro hecho, militantes emboscaron un convoy militar y hasta 30 combatientes murieron cuando las fuerzas leales al Gobierno contraatacaron. "Teníamos un convoy pasando por Chaghmalai y comenzaron a disparar. Las fuerzas de seguridad respondieron y hubo un enfrentamiento armado por una o dos horas y luego las fuerzas de seguridad despejaron el área", explicó Abbas, quien informó que cuatro miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
Ambos enfrentamientos ocurrieron en áreas de Waziristán del Sur donde opera el líder militante Baitullah Mehsud, ligado a Al Qaeda, a quien el Gobierno acusa de estar detrás del asesinato de la líder opositora Benazir Bhutto, ocurrido el 27 de diciembre en Rawalpindi.
Mehsud ha sido responsabilizado por una serie de ataques a fuerzas de seguridad en los últimos meses, agravando una sensación de crisis en el país, mientras el presidente Pervez Musharraf lucha por mantener el poder ante las protestas opositoras.
El Gobierno dice que los militantes están decididos a desestabilizar el país en el camino hacia las elecciones generales del 18 de febrero que deben completar la transición a la democracia civil.