17:03 | Los facinerosos dispararon contra los vehículos en el distrito puneño de Sina, cerca de la frontera con Bolivia, y mataron a tres pasajeros y a uno de los tres policías que repelió el ataque. Uno de los asaltantes fue abatido
Cinco fallecidos, entre ellos un policía, un delincuente y tres pasajeros; así como un número aún no precisado de heridos, dejó el asalto a dos ómnibus interprovinciales ocurrido esta madrugada en el kilómetro 17 de la carretera que une al distrito de Sina con la provincia de San Román, en Juliaca en Puno.
El alcalde del distrito de Sina, Marcial Huanca Mamani, precisó que los pasajeros que viajaban en los ómnibus Flash Cordillerano y Águilas del Sur fueron asaltados por unos 12 delincuentes que portaban armas de largo alcance.
Según narró, el ómnibus de la empresa Flash Cordillerano fue el primero en ser atacado por los delincuentes, quienes despojaron a los pasajeros, según dijo, de todas sus pertenencias.
Entretanto, el vehículo de la empresa Águilas del Sur fue asaltado minutos después cuando se disponía a pasar por la misma zona donde se produjo el atraco a la primera unidad de transporte.
Según la información, los delincuentes ignoraban que en el segundo vehículo viajaban tres policías que regresaban de una comisión de servicios, los mismos que haciendo uso de sus armas de reglamento intentaron detener a los facinerosos desatándose una balacera.
Fue en dicho enfrentamiento en que se produjeron las muertes de tres pasajeros, un policía y un delincuente. Mientras que varias personas, en un número aún no precisado, resultaron heridas.
En diálogo con elcomercio.com.pe, el jefe de la Policía de Carreteras, coronel Eduardo Arteta, confirmó que las identidades de los pasajeros fallecidos (Maria Apaza Candelaria, Elsa Mapoco y Juan Alex Mamani) y del policía fallecido (Mario Gamarra). La autoridad policial indicó que el delincuente abatido permanece como NN.
El coronel Guillermo Arteta agregó que según la información que ha recibido se presume que los pasajeros que viajaban en los ómnibus eran trabajadores informales que traían oro y plata de las zonas mineras, lo que despertó el interés de los delincuentes.