8:32 | La entidad anunció ayer que perdió 7.000 millones de dólares por el fraude que cometió un empleado, el más grande de la historia
París (Reuters). - La sorpresa por las enormes pérdidas del banco francés Societe Generale daba lugar este viernes a duros cuestionamientos sobre los controles a los grandes grupos financieros europeos, mientras que Francia intentaba limitar los daños causados por el mayor escándalo financiero en la historia.
En sus primeros comentarios sobre los 7.000 millones de dólares que perdió el banco, el presidente Nicolas Sarkozy, de gira por India, lo calificó como un fraude interno de gran escala y aseguró que no cuestionaba la solidez del sistema financiero francés.
Reflejando los gestos que hicieron tanto el Gobierno como el banco central, cuando ayer, jueves, estalló el escándalo, Sarkozy dijo: "Las pérdidas no afectan la solidez ni la confiabilidad del sistema francés".
Christian Noyer, el gobernador del Banco de Francia, dijo en una entrevista radial que las cuentas de Societe Generale ahora estaban limpias, luego que el banco deshizo las posiciones que armó un solo operador, quien aún no ha sido visto.
Noyer descartó los rumores de que algunas pérdidas adjudicadas al operador se debían a la crisis crediticia global en curso, pero sugirió que otros bancos franceses podrían anunciar amortizaciones ligadas a las pérdidas del mercado crediticio cuando informen sus resultados. "Sabemos exactamente cuales son las exposiciones. Las provisiones han sido o serán anunciadas en los próximos días, si es necesario", dijo.
Con avisos de páginas enteras en los principales diarios del país, el presidente del banco, Daniel Bouton, se disculpó a los accionistas de SocGen, mientras los periódicos y los analistas cuestionaban si durará el respaldo que le ha brindado el directorio del banco.
El banco informó el jueves que un empleado de baja categoría de su mesa de intermediación de derivados -del que todavía se desconoce su paradero-, que ganaba menos de 100.000 euros al año, había confesado haber realizado un sofisticado fraude, disparando pérdidas por 4.900 millones de euros, debido a que sus desastrosas movidas fueron canceladas en medio de las volátiles sesiones de los mercados.