10:38 | El senador de Arizona no tendría el camino tan fácil para ser el candidato del Partido Republicano para la presidencia de su país
Washington (DPA).- John McCain podrá liderar con comodidad la carrera por la candidatura presidencial de los republicanos, pero su moderación en asuntos clave, como la inmigración, está lejos de haberle granjeado un apoyo unánime dentro del partido.
Aunque su principal rival, Mitt Romney, haya anunciado ayer, jueves, que abandonaba la carrera para que los republicanos puedan enfrentarse a los demócratas en las elecciones generales con un candidato nítido, los activistas conservadores que se reunieron en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) el mismo día en Washington mantuvieron sus dudas y reparos sobre McCain.
Considerado un disidente que aspira a hacerse con el voto de independientes y moderados, McCain se presentó con humildad al encuentro, consciente de la importancia de ganarse el apoyo de la base partidaria más conservadora.
El senador por Arizona apeló al reto común que comparte con esa ala del partido: evitar que el próximo inquilino de la Casa Blanca sea un demócrata. "Soy bien consciente de que no puedo triunfar ante ese desafío sin el apoyo de dedicados conservadores cuyas convicciones, creatividad y energía resultaron indispensables para el éxito de nuestro partido", aseguró.
La carrera que comenzó con una multitud de precandidatos republicanos ha quedado reducido a un duelo entre McCain y el ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, pastor baptista que, a pesar de contar con el apoyo de los conservadores, carece del dinero y la infraestructura necesarias como para representar una verdadera amenaza para McCain.
El factor inmigrantes
No ha habido un solo candidato que haya logrado reunir tras de sí a los conservadores en materia fiscal, social y nacional, lo que terminó por impulsar el ascenso de McCain al tiempo que aumentaba la antipatía que despierta entre aquellos que lo consideran un hereje moderado.
Los partidarios de McCain más convencidos destacan su experiencia militar, así como su honestidad e integridad personales. Por el contrario, el jueves fue abucheado, por ejemplo, al mencionar el desafío de la inmigración: la legislación sobre el tema que propuso el año pasado fue considerada por muchos conservadores como una amnistía para aquellos que se encuentran fuera de la ley estadounidense.
Un grupo de manifestantes que se congregaron fuera del recinto donde se celebró la conferencia agitaban carteles con lemas como "Frena la amnistía de McCain" o "Únete a los republicanos contra McCain".
"Un voto para John McCain es un voto para el Partido Demócrata. Es la antítesis de la revolución de Reagan, y el partido retrocedería 40 o 60 años", criticó Daniel Lipian, de 24 años, estudiante de la Bowling Green State University en Ohio.
Con todo, durante el anuncio de su paso al costado en la carrera presidencial, Romney apuntó que triunfar en la guerra de Iraq es el principal reto de la actualidad, y aseguró que McCain está preparado para liderar ese desafío bélico y derrotar a los demócratas Hillary Clinton o Barack Obama, que abogan por una retirada de las tropas estadounidenses.