9:20 | "La nación iraní no dará ni un paso atrás en sus derechos", dijo su presidente en una ceremonia en Teherán
Teherán (DPA) - El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, reiteró hoy que su país no hará concesión alguna en la disputa con la comunidad internacional sobre su programa nuclear. "La nación iraní no dará ni un paso atrás en sus derechos (nucleares). Occidente debe saber que no puede imponer amenazas y presiones económicas a Irán", afirmó.
Durante una ceremonia celebrada en Teherán para recordar el vigésimo noveno aniversario de la revolución que convirtió a Irán en una república islámica, Ahmadineyad dijo, además, que cualquier concesión sería una desgracia que no vamos a permitir nunca.
Fiel a su usual estilo populista, Ahmadinayad preguntó a la multitud congregada en la plaza de Azadi, en el oeste de Teherán, si estaba dispuesta a hacer concesiones en la disputa nuclear, a lo las decenas de miles de personas presentes respondieron con un contundente no.
El jefe de Estado iraní también arengó a la masa a corear consignas a favor de Palestina y a expresar su rechazo al Estado judío gritando ¡Muerte a Israel!
Al referirse principalmente a Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, Ahmadineyad acusó a los países occidentales de imponer información falsa al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, desacreditando así a este órgano internacional. "Sin embargo, ya no pueden hacer otra cosa que jugar con papeles", señaló el presidente iraní en alusión a las resoluciones sobre Irán adoptadas hasta ahora por el Consejo de Seguridad.
Ahmadineyad subrayó que los proyectos nucleares iraníes sirven únicamente a propósitos pacíficos y respetan las normas internacionales. Por eso, cualquier resolución de la ONU carecería de bases legales. "Occidente debería aceptar el simple hecho de que cometió un error", señaló.
El Consejo de Seguridad de la ONU ya ha instado dos veces a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, amenazando con otra resolución y más sanciones en caso contrario.
Teherán, que hasta ahora ha rechazado las demandas de Naciones Unidas, considera al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) como el único autorizado para investigar el caso nuclear iraní y quiere que el Consejo de Seguridad de la ONU devuelva su informe al OIEA, en Viena.
Anteriormente, en todo el país se celebraron manifestaciones para conmemorar el aniversario de la revolución islámica. Los cientos de miles de personas que tomaron las calles de Teherán coreaban eslóganes como "muerte a Estados Unidos", "muerte a Israel" o "la energía nuclear es un derecho indiscutible".
El gobierno iraní considera las celebraciones del aniversario como una muestra de la resistencia popular contra Occidente, especialmente contra Estados Unidos, y de la voluntad de los iraníes de continuar su camino independiente.