12:44 | El hermano menor ya gobernó durante los 19 meses que el mandatario cubano estuvo convaleciente
La Habana (DPA).- Con la renuncia a la presidencia de Fidel Castro, su hermano menor Raúl podría dar el paso definitivo al frente del poder en el último reducto socialista del hemisferio occidental, un cargo que ha venido ejerciendo de facto durante los 19 meses que duró la convalecencia del hasta ahora 'comandante en Jefe'.
Tras el anuncio de Fidel de que ni aspirará ni aceptará la jefatura de Estado ni la comandancia en Jefe en la elección parlamentaria que tendrá lugar el próximo domingo, son muchas las voces que consideran a Raúl como el sucesor, sobre todo después de haber ocupado durante tantos meses el puesto, sin que en la isla se produjera conmoción social alguna. El propio Fidel lo calificó en el pasado como su "heredero natural".
Voces en contra sin embargo aducen la renuencia del general de cuatro estrellas -y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) durante casi medio siglo- a ocupar un lugar tan público, pese a que en los últimos meses se le pudo ver mucho más cómodo en su puesto de gobernante interino.
Compañero inseparable de Fidel desde que se lanzó a la aventura revolucionaria para derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista, con el fracasado ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, Raúl Castro, de 76 años, ha sido durante los casi 50 años de revolución una figura principal aunque entre bastidores del gobierno de la isla.
De hecho, durante todo su gobierno interino, el primer vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros -el presidente era hasta ahora Fidel-, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefe de las FAR, destacó una y otra vez que todas las decisiones importantes eran consultadas a su hermano.
Además, pocos meses después de asumir el interinato, reiteró en uno de sus escasos -y mucho más escuetos que los de su hermano- discursos la necesidad de "seguir abriendo paso paulatinamente a las nuevas generaciones".
La cara estalinista
Raúl Castro Ruz nació el 3 de junio de 1931 en la aldea de Birán, provincia de Oriente, como el séptimo y último de los hijos de la pareja formada por el gallego Ángel Castro y la cubana Lina Ruz. Casado nada más triunfar la revolución, en enero de 1959, con la también militante comunista Vilma Espín -fallecida en junio del año pasado-, Raúl formó una familia con cuatro hijos: Deborah, Alejandro, Nilsa y Mariela, esta última reputada sexóloga con una gran presencia mediática.
Al contrario que en el caso de Fidel, la filiación comunista de Raúl Castro estuvo clara desde el principio, hasta el punto de que en febrero de 1953 viajó a Viena para participar en el Congreso Mundial de la Juventud que auspiciaba la Unión Soviética. Sus enemigos lo han definido como la 'cara estalinista' de la revolución cubana.
Participó junto con su hermano Fidel en el fracasado asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de ese año, así como en el desembarco del Granma tres años más tarde, que había sido preparado durante el exilio de ambos en México.
Reconocido por amigos y enemigos desde las luchas en la Sierra Maestra como un excelente organizador, tras el triunfo de la revolución, Raúl fue nombrado ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) cuando solo contaba 28 años. Hoy en día, las empresas que el Ejército cubano tiene en sus manos son consideradas de las más eficientes de la isla.
Sus designaciones en 1965 como segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en 1976, lo convirtieron en el heredero natural de su hermano Fidel, quien incluso declaró que, tras él, su hermano menor es "quien más experiencia tiene para conducir políticamente a Cuba".
Una "experiencia" que pudo poner a prueba desde que su hermano delegara sus poderes -en ese momento de forma provisional- en él, el 31 de julio de 2006, para recuperarse de una enfermedad de tipo intestinal nunca revelada en sus detalles.