7:49 | Debido al paro agrario los pasajeros tuvieron que formar grupos para defenderse de los maleantes en las carreteras
Por Ricardo León Almenara / Enviado especial de El Comercio
La primera impresión durante el segundo día de huelga agraria era dramática: decenas de ómnibus retomaron su recorrido hacia Lima durante la madrugada del martes, pero la mayoría con los vidrios destrozados a causa de las piedras lanzadas por los manifestantes la noche del lunes.
De todos modos, la jornada se inició el martes con relativa calma en las provincias del norte del departamento de Lima, donde se habían registrado incidentes violentos la víspera.
De hecho, el propio jefe de la Dirección de Protección de Carreteras de la Policía Nacional, coronel PNP Guillermo Arteta, confirmó que el tránsito en toda la Panamericana Norte era fluido y que las vías estaban resguardadas por unos 600 efectivos.
En un recorrido realizado por dicha carretera se pudo confirmar que aún no habían sido desplegados efectivos del Ejército, como se esperaba tras la declaratoria del estado de emergencia en siete provincias del país.
Duro entrenamiento
Uno de los puntos más críticos fue el puente Huarmey (a la altura del kilómetro 295 de la Panamericana Norte), en la localidad del mismo nombre. El mayor PNP Eduardo Arrunátegui, comisario de dicha jurisdicción, informó que 800 manifestantes --algunos eran agricultores, otros delincuentes: no había cómo distinguirlos en la oscuridad-- se enfrentaron en la madrugada del martes a la policía y a grupos de pasajeros, que tuvieron que defenderse ante los ataques.
El desorden, el pánico y la incertidumbre se instalaron por varias horas en este sector. Arrunátegui comentó que los dirigentes de la manifestación invocaban a los agricultores, vía megáfonos, que se plegasen a la huelga porque de lo contrario recibirían una multa de hasta S/.50 y el corte del suministro de agua a quienes no cumpliesen con ese pago.
En el enfrentamiento por el control del puente participó, además, un contingente policial proveniente de Chimbote. El general PNP Javier Aliaga, al mando de estos efectivos, informó que se capturó a seis manifestantes, que fueron derivados a la sede de Seguridad del Estado en Chimbote, ya que mantenerlos detenidos en la comisaría de Huarmey era riesgoso dado que otros agricultores podían intentar liberarlos.
Las fiscalías de Huaura, Huaral y Barranca abrieron investigaciones preliminares a por lo menos 80 personas capturadas por la policía. De proceder las denuncias, ellos podrían recibir entre 4 y 6 años de prisión por bloquear carreteras e interrumpir el tránsito, y de 6 a 8 años en el caso de que hayan actuado con violencia y atentado contra personas.
Tranquilidad a medias
Antes del mediodía, en el local de la Junta de Usuarios de Riego Huarmey-Culebras, un grupo de agricultores mostró su desa-cuerdo con la forma como se llevó a cabo la manifestación, y acusó al presidente de dicha junta, Santiago Villar Alfaro, de carecer del liderazgo suficiente. Villar había viajado a Lima para reunirse con los presidentes de las distintas juntas de usuarios de riego del país.
En el distrito de Pativilca, en ruta hacia la provincia de Huaraz (Áncash), se pudo apreciar montículos de piedras ya removidos, pero que ilustran las dificultades que atravesaron los transportistas. Policías denunciaron que, una vez retiradas las piedras y ramas de árboles que interrumpen el tránsito, estas volvieron a ser colocadas. Esta situación se pudo apreciar también en la carretera que une Huaraz con Carhuaz.