11:51 | Vías a Puno, Apurímac y Ollantaytambo están intransitables. El aeropuerto continúa cerrado y los turistas vuelven resignados a sus hoteles
Las principales carreteras que conectan al Cusco con el resto del país han sido bloqueadas con piedras y palos por los manifestantes que muestran así su oposición a las leyes 29164 y 29167 que promueven la inversión privada en zonas aledañas a patrimonios culturales.
Tal es el caso de la vía que une la Ciudad Imperial con Abancay, donde un piquete impide el libre tránsito de los vehículos desde horas de la mañana. La misma suerte corre la carretera Cusco-Puno, donde en el sector de Urcos, a dos horas de Cusco, las turbas han armado piquetes en el puente que allí se ubica. Precisamente, en esta zona se han registrado enfrentamientos con la Policía, tras lo que que se logró detener a ocho revoltosos.
Asimismo, la pista que lleva a la ciudadela de Saqsaywaman ha sido ocupada por numerosos manifestantes, informó el colaborador del diario El Comercio en el Cusco, Víctor Abel del Castillo.
Por otro lado, algunos viajeros lograron llegar al poblado de Ollantaytambo desde el Cusco, antes de que los pobladores bloqueen la carretera que une estos dos puntos. Su objetivo era tomar el tren rumbo a Machu Picchu, puesto que es imposible realizarlo desde la capital del Departamento.
Con el bloqueo de estas carreteras, el activo comercio y el sector turístico se han visto menguados considerablemente en la sierra sur.
En tanto, el aeropuerto Alejandro Velasco Astete permanece resguardado por numerosos efectivos policiales. Los turistas que permanecían ahí, con alguna esperanza de que se reinicien los vuelos, han optado por volver a sus hoteles.
Mientras, en la ciudad del Cusco, numerosos grupos de manifestantes recorren sus principales calles sin que, hasta ahora, se registren hechos violentos. Estudiantes universitarios y sindicalistas se han plegado al paro que ayer se caracterizó por la violencia expresada en los ataques al aeropuerto y a inmuebles a lo largo de la ciudad.