11:54 | El operativo busca impedir que miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán ocupen las montañas del norte de Iraq para atacar desde ahí territorio turco
Estambul / Ankara (DPA).- El Ejército de Turquía lanzó en la noche del jueves una gran ofensiva terrestre, en la que participan unos 10.000 soldados, contra bases de la organización rebelde proscrita Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el norte de Iraq, confirmaron hoy fuentes oficiales.
El Estado Mayor turco indicó hoy en su página web oficial que los soldados, cuyo número no especificó, cruzaron la frontera alrededor de las siete de la tarde del jueves (17:00 GMT), después de que la aviación y la artillería turcas ya hubiesen atacado durante todo el día posiciones del PKK en Iraq.
Ahmet Deniz, portavoz del PKK, aseguró a la agencia "Voces de Iraq" que dos soldados turcos perdieron la vida durante la ofensiva y describió enfrentamientos muy duros. Las bajas no recibieron confirmación oficial de Turquía.
Un portavoz de las fuerzas de seguridad kurdas en la ciudad de Erbil, en el norte de Iraq, dijo que el jueves comenzó a ser trasladado a la zona fronteriza un contingente adicional de 2.000 'peshmerga' (combatientes kurdos) "para que se enfrenten al Ejército turco en caso de necesidad".
El Ejército turco señaló que la operación terrestre tiene un alcance limitado y que los soldados retornarán a Turquía "a la mayor brevedad posible". Además, aseguró que la operación no afectará negativamente a la población local civil.
Según explicó el Estado Mayor turco, la operación tiene por objetivo impedir que el PKK utilice las montañas del norte de Iraq como base para lanzar ataques contra Turquía. El Estado Mayor turco estima que hay entre 4.000 y 5.000 guerrilleros del PKK en campamentos ubicados en el norte iraquí.
Medios turcos hablaron de ruido de disparos y explosiones en la zona, aunque no podían apuntar con exactitud dónde o contra quién luchaban las tropas turcas. La operación habría implicado 50 helicópteros y unos 3.000 efectivos de unidades especiales.
El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, rechazó la iniciativa de Ankara. "La acción no es la mejor respuesta a los ataques kurdos en Turquía", dijo el español durante un encuentro de ministros europeos de Defensa en Brdo, Eslovenia.
Más de 32.000 personas han perdido la vida desde 1984, cuando el PKK inició su lucha por la independencia o autonomía de la región sureste de Turquía, de mayoría kurda. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea incluyeron al PKK en sus listas de organizaciones terroristas.