12:47 | 'Sólo habrá paz y seguridad cuando los soldados estadounidenses y occidentales se retiren' afirmó el presidente iraní
Bagdad/Teherán (DPA). - El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, puso
hoy fin a su histórica visita a Iraq renovando sus ataques contra Estados Unidos y exigiendo la retirada de las tropas extranjeras de la región, así como anunciando una nueva fase en las relaciones bilaterales.Sólo habrá paz y seguridad cuando los soldados estadounidenses y otros
occidentales se retiren de Iraq y la región del Golfo Pérsico, dijo a la televisión iraní. "Las potencias mundiales cuyas tropas llegaron al país deben abandonar de nuevo la región y dejar hacer su trabajo al gobierno", pues "desde la ocupación los iraquíes no han vivido más que la destrucción y la división".Antes de la invasión estadounidense no había terrorismo, dijo Ahmnadineyad.
Estados Unidos provocó a los grupos terroristas en Irak. Además, el país intentó sembrar la discordia entre los musulmanes sunitas y chiitas.Ahmadineyad aprovechó también para rechazar las acusaciones de que Irán apoya
a terroristas armados y reiteró el interés iraní en ver la paz y estabilidad en Irak. "Acusar a otros por los propios errores nunca solucionó problemas", dijo en referencia a Estados Unidos.Además, Ahmadineyad dijo hoy que su visita de Estado a Bagdad tendrá un
importante impacto en la región, además de a nivel bilateral, y que está dispuesto a reanudar las conversaciones con Estados Unidos sobre Irak, incluso a nivel superior al de embajadores.La visita del mandatario iraní fue la primera de un presidente de ese país a
Iraq en casi 30 años, después de la guerra que enfrentó a ambos países entre 1980 y 1988 bajo el régimen de Saddam Hussein en Iraq. En algunos de los territorios habitados por sunitas en el país se vivieron protestas por la visita del mandatario.Acuerdos de cooperación económica y comercial, además de ayuda financiera de
1.000 millones de dólares para proyectos iraquíes serán las bases de un nuevo capítulo en las relaciones de ambos vecinos, según Ahmadineyad. Los dos estados acordaron cooperar en los campos de la energía, el petróleo, el transporte y cuestiones ferroviarias, así como construir "miniciudades" industriales en la frontera común en el soroeste y suoreste de Irán, dijo a su regreso a Teherán citado por la agencia oficial IRNA."Era nuestra obligación ir a Iraq en esta crítica coyuntura y declarar
nuestra solidaridad con la nación iraquí y ofrecerles nuestra ayuda", alegó el presidente.Durante las dos jornadas que duró la visita, ambos países hablaron también de
cuestiones de seguridad, fronteras, y política.Además, el presidente iraquí, Yalal Talabani, renovó su promesa de que Irak
eliminará los muyahidines Jalq, un grupo guerrillero opositor iraní algunos de cuyos miembros encuentran refugio en un complejo estadounidense en el este de Irak.En los encuentros se habló también de las actividades de rebeldes kurdos
lanzadas desde las bases del norte de Irak. El líder iraní pidió cooperación entre los tres países implicados -Irán, Turquía e Iraq- para expulsar a los rebeldes kurdos de sus bases en la zona fronteriza iraquí.Estados Unidos considera terrorista a los miembros del Partido de los
Trabajadores del Kurdistán, pero no hace lo mismo con un grupo vinculado al PKK, el Partido para la Vida Libre en el Kurdistán, que lanza ataques contra Irán.Irak e Irán debatieron también un acuerdo fronterizo firmado en 1975 por los
anteriores regímenes de ambos países. Ahmadineyad destacó que los dos países seguirán trabajando para solucionar el conflicto, después de que Talabani declarara el acuerdo nulo y provocara la preocupación en Teherán.Ahmadineyad recibió una cálida acogida por parte de los líderes iraquíes
especialmente de kurdos y chiitas, pero su visita desató las protestas en las áreas sunitas, incluyendo Falluyah y el distrito de Azamiyah de Bagdad.Esta mañana, el líder iraní había cancelado la visita que tenía previsto
realizar a las ciudades santas de Nayaf y Karbala debido a problemas de agenda, según el canal de televisión iraquí Al Sharqiyah.Durante su histórico viaje a Iraq, Ahmadineyad tenía previsto reunirse en
Nayaf con la suprema autoridad chiita del país, el gran ayatolá Ali al Sistani. El clérigo es iraní de nacimiento, pero mantuvo una postura favorable a la ocupación estadounidense de Irak y no comparte la política antiestadounidense de Ahmadineyad.Nayaf es centro de eruditos chiitas y destino de la principal peregrinación
celebrada por los musulmanes de esa corriente. La ciudad alberga el mausoleo del imán Ali, primo del profeta Mahoma y primer imán chiita.