11:07 | Existe el temor de que el Ejército intensifique la represión de las protestas contra la ocupación china
Beijing (DPA) .- La crisis continúa agudizándose en Tíbet: a unas horas de que venza el ultimátum dado por las autoridades chinas para que los manifestantes tibetanos se entreguen, se multiplican las redadas y arrestos, y China está barriendo toda la presencia extranjera en la región, denunciaron fuentes tibetanas en el exilio.
Las autoridades supendieron hoy todos los permisos para extranjeros que quieren viajar a la región autónoma del Tíbet, informó hoy en Beijing el presidente del gobierno regional, Qiangba Puncog. "También recomendamos a los turistas extranjeros que en este momento se encuentran en el Tíbet que abandonen (la región) en los próximos días", dijo por su parte el jefe de la oficina de Relaciones Exteriores del Tíbet, Ju Jianhua.
Según el diario alemán "Frankfurter Rundschau", los empleados de organizaciones internacionales no gubernamentales recibieron la orden de abandonar Lasha, la capital del Tíbet, este lunes, lo que ha alimentado el temor de que el Ejército chino intensifique la represión de las protestas contra la ocupación china de esa región. A la media noche de hoy (16:00 GMT) vence un ultimátum lanzado por las autoridades chinas contra los participantes en las manifestaciones y protestas antichinas en el Tíbet para que se entreguen a la policía.
El jefe de la autoridad tibetana declaró ante la prensa en Beijing que los disturbios en la región han causado "graves daños y una gran pérdida de vidas humanas". Qiangba admitió la muerte de 13 "civiles inocentes" en Lhasa, pero rechazó versiones de tibetanos exiliados que hablan de más de 90 muertos. El gobernante señaló que 61 policías resultaron heridos, seis de ellos de gravedad, y negó que las fuerzas de seguridad hubiesen abierto fuego contra los manifestantes.
Qiangba denunció lo que llamó una "conspiración de fuerzas independentistas nacionales y extranjeras, aseguró que las acciones separatistas "están condenadas al fracaso" y acusó al Dalai Lama, el líder espiritual del Tíbet exiliado en la India, de haber "planeado deliberadamente" los disturbios.
Entre tanto, el Centro Tibetano para los Derechos Humanos y la Democracia, con sede en la India, aseguró que la policía detuvo el fin de semana en Lhasa a cientos de tibetanos que consideraron sospechosos, en especial jóvenes y ex prisioneros políticos. Según esta organización, la policía ha arrestado a todos los ex presos políticos y lleva a cabo registros casa por casa.
Habitantes del Tíbet citados por el centro mencionado dijeron que varios jóvenes fueron golpeados y luego arrestados por las fuerzas de seguridad. Vecinos de Lhasa confirmaron a la agencia dpa que los policías y militares están verificando los documentos de identidad de todas las personas en las calles y en las casas. La situación hoy en Lhasa permanecía tranquila y las calles están tomadas masivamente por las fuerzas de seguridad.
Grupos en el exilio informaron también de nuevas protestas hoy en la provincia de Sichuan, donde unos 700 adolescentes se manifestaron después de que 40 estudiantes de su escuela fueran golpeados y detenidos por pedir que el Dalai Lama volviera de su exilio. Durante el fin de semana las protestas se extendieron de Lhasa a las provincias de Gansu, Sichuan y Qinghai. Tras una manfiestación en Aba en Sichuan, ocho cadáveres fueron llevados al monasterio de Kgaba Kirki, informó hoy el centro de derechos humanos.
Por su parte, gobierno tibetano en el exilio advirtió de una "masacre" por parte de las fuerzas de seguridad chinas en el Tíbet. La situación es "muy grave", aseguró en una declaración publicada hoy. El gobierno en el exilio se encuentra "profundamente preocupado" por la seguridad de sus compatriotas en el Tíbet y pide a la comunidad internacional que obligue a Pekín a poner fin a la represión contra el pueblo tibetano.
Desde Bruselas, la comisión Europea y la presidencia de turno eslovena hicieron hoy un llamamiento a la cúpula china y los manifestantes tibetanos para que cesen la violencia. "Estamos muy preocupados", manifestó una portavoz hoy en Bruselas, que pidió a las autoridades que no actúen contra manifestaciones pacíficas y a éstos que las protestas no sean violentas.
Los 27 se manifestaron contrarios a un boicot de los Juegos Olímpicos, que no considera una respuesta adecuada. Además, destacaron el derecho a la libertad de expresión y las protestas pacíficas. La UE apoya la reconciliación entre China y el Dalai Lama, según se dijo.
El premier británico, Gordown Brown, pidió también contención al gobierno chino y manifestó su enorme preocupación. "Hemos hecho saber cada día al gobierno chino que observamos los sucesos de Lhasa y estamos muy preocupados por lo que desde allí se informa", añadió el portavoz de Brown en Londres, mientras portavoces de la campaña "Tíbet Libre" en Londres denunciaron el incremento del derramamiento de sangre en Lhasa y otras ciudaes.
En la capital india Nueva Delhi se manifestaron hoy pacíficamente más de 1.000 tibetanos exiliados en solidaridad con los manifestantes tibetanos y pidieron una intervención internacional a las Naciones Unidas contra la "inhumana represión tibetana en el Tíbet". Los manifestantes protestaron contra la política del gobierno chino y la violencia empleada por las fuerzas de seguridad en el Tíbet y exigieron el fin del dominio chino en su patria y la puesta en libertad de los arrestados. Para esta noche se espera una vigilia con velas en Mombai.
Mientras, en el vecino Nepal, decenas de personas fueron detenidas tras participar en una manifestación contra la represión china ante el edificio de la ONU en Katmandú. Cuando los manifestantes intentaron bloquear la entrada, la policía intervino con porras y gases lacrimógenos y detuvo a entre 50 y 60 personas. También hubo heridos. El gobierno de Nepal apoya la controvertida política de China el el Tíbet y anunció que no toleraría protestas antichinas del tibetanos exiliados.
En la India, Nepal y Bután viven en total unos 130.000 tibetanos exiliados.