15:23 | Los inversores europeos tendrían poco interés en adquirirlos porque están perdiendo dinero por la crisis inmobiliaria norteamericana
Nueva York (Reuters).- La Reserva Federal de Estados Unidos está arreglando bodas de apuro para las instituciones financieras en problemas, pero el banco central podrían encontrarse con una escasez de candidatos elegibles.
La Fed alentó al banco JP Morgan Chase & Co a adquirir a su rival Bear Stearns, que había experimentado una corrida de retiros. El acuerdo llegó dos meses después de que Bank of America pactó la compra de Countrywide Financial Corp, el mayor prestamista hipotecario de Estados Unidos. La Fed también había alentado dicha transacción.
Con estas adquisiciones, los grandes bancos estadounidenses quedaron o enredados en grandes ventas o luchando con problemas crediticios propios.
Los bancos internacionales han manifestado poco interés en las compras estadounidenses y los fondos de riqueza soberanos ya han sido quemados. "Podrían quedar algunos potenciales compradores, pero la lista parece ser bastante corta", comentó Adam Compton, co-jefe de investigaciones de mercados financieros de RCM Global Investors.
Al final, el contribuyente estadounidense quedará enganchado a través de inyecciones extra de capital en los bancos y corredurías, dijeron los analistas.
La escasez de compradores es probablemente la razón por la que las acciones de Lehman Brothers Holdings Inc cayeron el lunes hasta un 19%. Algunos inversionistas temen que el banco enfrente problemas de liquidez similares a los de Bear Stearns.
¿Sin inversión extranjera?
El Gobierno de Estados Unidos podría estar cada vez más involucrado en el rescate de los bancos, pero los gobiernos extranjeros probablemente se resistan a inyectar más dinero en las instituciones financieras estadounidenses, luego de haber obtenido fuertes pérdidas por sus inversiones. "Es improbable que los bancos europeos se traguen el anzuelo", afirmaron los banqueros.
Santander, el segundo mayor banco de Europa, ya se quemó con una incursión en EE.UU., tras amortizar el mes pasado parte de sus tenencias en el prestamista Sovereign. El presidente de Santander señaló el viernes pasado que había sido tentado a adquirir otros bancos, pero que se resistía a más planes de compra.
Entre los grandes bancos de Estados Unidos, JPMorgan y Bank of America lidian con sus compras, Citigroup se enfrenta a grandes amortizaciones y Wachovia Corp todavía digiere las adquisiciones del prestamista hipotecario Golden West Corp y la correduría A.G. Edwards Inc. realizadas durante los últimos 18 meses.
Ahora puede haber menos proveedores de capital, pero probablemente persista la necesidad de ello. La crisis inmobiliaria ha disparado cargos por más de 200.000 millones de dólares en bancos de todo el mundo y las entidades estadounidenses han sufrido el mayor impacto.
Pero aún falta mucho para que termine la crisis y se anticipa que los bancos comerciales y de inversión de Estados Unidos asumirán grandes amortizaciones en los próximos trimestre, debido a que disminuye el valor de mercado de sus activos, que van desde hipotecas comerciales hasta bonos de tarjetas de crédito.