13:50 | Varios páginas web, gestionadas por iglesias protestantes o luteranas, reciben los testimonios y los publican en la red
San Francisco, EE.UU. (EFE).- Muchos párrocos en Estados Unidos se quejan de que sus confesionarios están vacíos pero no ocurre lo mismo en Internet, donde miles de estadounidenses deciden confesar cada día sus pecados.
En una sociedad en la que lo habitual es usar la red para realizar operaciones cotidianas como pagar facturas, reservar una mesa o hacer la compra, cada vez más personas deciden aprovechar la comodidad y anonimato de la red para expiar sus faltas.
Páginas como ivescrewedup.com, mysecret.tv o forgivenet.com permiten compartir anónimamente nuestros pecados con el resto de la comunidad y, aunque no ofrecen absolución, al menos aportan alivio al alma pecadora.
"Soy adicto a la pornografía. Comenzó cuando estaba en sexto de primaria", dice, por ejemplo, uno de los usuarios de mysecret.tv, donde unas 2.500 confesiones actualmente publicadas están relacionadas con sexo, pornografía o adulterio.
Estos sitios en Internet están gestionados por iglesias de fe protestante o luterana, que no contemplan la confesión como un proceso en el que la participación de un párroco sea absolutamente necesaria.
El reverendo Bobby Gruenewald, portavoz de LifeChurch.tv, un consorcio de 13 iglesias evangélicas de Oklahoma que gestiona mysecret.tv, reconoció a Efe que el éxito de su portal, creado hace dos años, les tomó por sorpresa. "Cuando comenzamos recibíamos más de 1,3 millones de visitas en un solo día", afirmó Gruenewald sobre el proyecto, que estaba destinado en principio a miembros de esta iglesia pero, dada su popularidad, decidieron abrirlo a todos.
Primer paso
Gruenewald no cree que la confesión on line pueda suplantar a la confesión cara a cara, pero opina que portales como mysecret.tv ayudan a la gente a dar un primer paso y reconocer sus secretos más turbios. Tanto en esa web como en páginas similares, los testimonios son anónimos, lo que supone un problema si existen sospechas de que, más que un pecado venial, se trata de una conducta delictiva.
"He matado a cuatro personas. Una de ellas era un chico de 17 años", reconoce uno de los usuarios de ivescrewedup.com, si bien el resto del mensaje hace pensar que se trata del testimonio de un soldado en territorio de guerra.
"Es difícil reaccionar en estos casos porque la página es totalmente anónima y ni siquiera tenemos la posibilidad de rastrear el protocolo IP para identificar al internauta", dijo Gruenewald.
La Iglesia Católica se opone oficialmente a la confesión on line, pero algunas parroquias estadounidenses también están usando fórmulas de mercadotecnia moderna para atraer a los fieles al confesionario.
Según un estudio realizado por la Universidad de Georgetown en el 2005, un 42% de los católicos de EE.UU. no se confiesa nunca, un 14% solo lo hace una vez al año y únicamente un 2% reconoce ir al confesionario regularmente.