14:45 | Miles de fieles cristianos de diferentes países acompañaron con fervor las catorce etapas que significaron el Vía Crucis del hijo de Dios
Jerusalén (EFE).- Una multitud de cristianos locales y peregrinos llegados de todos los rincones del mundo revivieron este viernes en la Ciudad Vieja de Jerusalén el agónico camino de Jesús hacia su crucifixión.
Portando cruces de madera o entonando cánticos, los fieles recorrieron las catorce etapas que marcan el sufrimiento de Cristo con la cruz a cuestas tras su condena a muerte por el procurador romano Poncio Pilatos.
Encabezaban la procesión el Patriarca Latino de Jerusalén, Michel Sabah -quien dejará su puesto al acabar la Pascua- y frailes franciscanos, que custodian los Santos Lugares desde que en el siglo XIII San Francisco visitó la región.
Detrás, miles de filipinos, franceses, españoles, estadounidenses o argentinos inundaban las estrechas callejuelas de la ciudadela amurallada, situada en la parte árabe de Jerusalén y ocupada por Israel desde 1967.
Un crisol de lenguas y nacionalidades avanzaba lentamente a lo largo de los dos kilómetros que separan el pretorio -donde se alojó Pilatos- y el Santo Sepulcro, que integra las seis últimas estaciones del Vía Crucis.
A esta basílica acudían desde primera hora numerosos fieles para postrarse y besar la piedra en la que -según los Evangelios- permaneció durante tres días el cuerpo sin vida de Jesús de Nazaret hasta su resurrección.