10:42 | Representantes del líder espiritual tibetano negaron la denuncia de Beijing, que no ha mostrado pruebas contundentes al respecto
Beijing (Reuters).- China acusó este martes a grupos tibetanos de planear ataques suicidas luego de los disturbios y protestas del mes pasado, pero dejó sin responder preguntas clave sobre sus pruebas.
Un portavoz dijo en una conferencia de prensa en Beijing que la policía había incautado armas, balas y explosivos en algunos monasterios tibetanos budistas y repitió la acusación respecto de que el Dalai Lama está vinculado a grupos tibetanos que organizaron los recientes disturbios.
Un colaborador del líder tibetano negó inmediatamente lo que dijo eran acusaciones "sin fundamento". Mientras que representantes del Dalai Lama en la India, donde vive en el exilio desde 1959, han rechazado las acusaciones del Gobierno chino acerca de su complicidad con los letales disturbios que arrasaron el 14 de marzo la capital regional del Tíbet, y exhortó a Beijing a permitir una investigación internacional.
Pero el Ministerio de Seguridad Pública de China dijo que arrestó a "miembros clave" de una red clandestina en Lhasa que estaban trabajando conjuntamente con grupos que defienden la independencia tibetana en el extranjero, para desatar un "Movimiento de Levantamiento del Pueblo del Tíbet".
¿La evidencia?
"Tenemos ahora suficiente evidencia para probar que el incidente de Lhasa es parte del Movimiento de Levantamiento del Pueblo del Tíbet organizado por el grupo del Dalai Lama. Su propósito es crear crisis en China realizando actividades coordinadas de sabotaje. Según nuestro conocimiento, el próximo plan de las fuerzas de independencia del Tíbet es organizar escuadrones suicidas para lanzar ataques violentos", declaró el portavoz del ministerio Wu Heping.
Wu vinculó los disturbios recientes a reuniones de grupos de derechos tibetanos el año pasado y en enero, diciendo que el Congreso de Juventud Tibetana y otros participantes pusieron por escrito un plan para alterar los Juegos Olímpicos y avivar la insurrección en áreas tibetanas. "Llegaron a un acuerdo tras consultar con líderes de alto nivel en el grupo del Dalai Lama", sostuvo Wu.
Pero presionado para dar nombres de los sospechosos arrestados, o para decir si China quiere extraditar e intentar juzgar por los supuestos delitos al exiliado líder tibetano, ganador del premio Nobel de la Paz, el portavoz Wu recurrió a generalidades sobre el "dominio de la ley".
Wu tampoco dio detalles sobre los supuestos planes de ataques suicidas y en cambio se refirió a sus afirmaciones de incautaciones de armas en monasterios.
Investigadores secuestraron 176 armas, 13.013 balas y 3.504 kilogramos de explosivos, reveló, pero sin dar detalles de dónde. "El Dalai Lama fue de hecho una fuerza energizante en la conducción de este movimiento", concluyó.