14:27 | Luego de algunos años de fracasos comerciales, la diva del pop vuelve al éxito con su nuevo disco, 'E=MC2', que sale a la venta el viernes
Nueva York (DPA).- Más de uno no apostaba ni un centavo por Mariah Carey. Después de una crisis de nervios que aireó la prensa en el 2001, la carrera sin precedentes de esta diva del pop parecía acabada. Pero ahora la estrella vuelve a brillar, y para demostrarlo este viernes sale a la venta su nuevo disco, "E=MC2".
Su regreso se produjo con el premiado álbum "The Emancipation Of Mimi" hace tres años, y ahora le sigue esta nueva interpretación de la famosa fórmula de Albert Einstein sobre la equivalencia de masa y energía.
Con el single "Touch My Body", Mariah Carey, de 38 años, consiguió estas semanas los primeros puestos ya en los charts de todo el mundo. En EE.UU., la canción la catapultó al olimpo: consiguió el decimoctavo primer puesto de su carrera de 18 años y superó de ese modo nada menos que a Elvis Presley, que suma 17. Solo le ganan en el mercado estadounidense los Beatles, con 20 singles en el número uno.
Arranque triunfal
Sus fans esperan ahora que continúe su meteórica carrera, que comenzó algún día como un cuento de hadas. En 1988, el entonces gerente de Columbia y más tarde presidente de Sony Music, Jimmy Mottola, descubrió el talento de la joven neoyorquina de una familia mixta entre un venezolano y una irlandesa y la tomó bajo su tutela.
Ya su disco de debut, "Mariah Carey", causó sensación. Vendió seis millones de copias y recibió dos Grammys. Le siguieron otros éxitos como "I'll Be There" y "Hero". En 1993, Mottola se convierte también en su caballero andante en lo personal: en una boda de ensueño de casi medio millón de dólares, la cantante le dio el sí al representante, casi 20 años mayor que ella.
En los años que siguieron se convirtió en una de las artistas más exitosas de Estados Unidos, con su voz de registro extraordinariamente amplio y versátil. Ninguna otra mujer vendía tantos discos como ella.
El descenso y ascenso
Igual de dura fue sin embargo después la caída. Tras su divorcio de Mottola en 1997, una relación fracasada con el cantante mexicano Luis Miguel y la separación de su sello Columbia Records, Carey llegó a un punto muerto.
"No sé qué está pasando con la vida", escribió en su página web. En julio del 2001 fue llevada a un hospital con cortes en las muñecas e internada en un psiquiátrico. Luego declararía que todas las informaciones sobre un intento de suicido eran falsas y que solo necesitaba tener por fin cinco horas de sueño.
El nuevo comienzo fue difícil. Tras el fracaso de su álbum "Glitter" y del film del mismo nombre, su nueva discográfica, Virgin Records, rescindió el millonario contrato con la cantante en el 2001.
Su nueva disquera, Island Records, editó a fines del 2002 el disco "Charmbracelet", que recibió críticas positivas pero moderadas. No fue hasta "Emancipation", en el 2005, cuando Carey logró por fin su vuelta al éxito. El CD recibió tres Grammys, y la artista ya ha anunciado que su nueva entrega es como una segunda parte de "Emancipation".