9:34 | El foro legislativo instó a los dirigentes de la Unión Europea a tomar esta medida a menos que China dialogue con el Dalai Lama por situación en el Tíbet
Bruselas (Reuters).- El Parlamento Europeo instó este jueves a los dirigentes de la Unión Europea a boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, a menos que China inicie conversaciones con el Dalai Lama sobre la situación en el Tíbet.
"El Parlamento Europeo pide a la presidencia de la UE que se esfuerce por hallar una posición común en relación a la asistencia a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, con la opción de no acudir al acto si no se reanuda el diálogo entre las autoridades chinas y el Dalai Lama", dijo la asamblea.
La resolución, no vinculante, adoptada por una mayoría abrumadora, sumó presión sobre los líderes de la UE para que tomen una postura más dura sobre la represión a las protestas tibetanas por parte de China, un socio económico de Europa importante y de rápido crecimiento.
Hasta ahora, Eslovenia, presidenta de la UE, e importantes funcionarios de la Unión Europea, han condenado la violencia en el Tíbet y apelado a Beijing para que abra un diálogo con el líder espiritual exiliado sobre derechos culturales y religiosos, pero no llegó a pedir un boicot a los Juegos Olímpicos.
La oficina del primer ministro británico, Gordon Brown, dijo ayer, miércoles, que no asistiría a la ceremonia de apertura, pero insistió en que no es un desaire político, diciendo que el mandatario estaría presente en la ceremonia de cierre. Gran Bretaña será la anfitriona de los Juegos del 2012.
Demostraciones contra la represión de China a protestas tibetanas han interrumpido el paso de la llama olímpica en Europa y Estados Unidos, provocando una reacción nacionalista por parte de las autoridades y medios del gigante comunista.
La resolución de este jueves tuvo el respaldo de los principales grupos políticos dentro de la asamblea de la UE, reflejado en la votación de 580 votos a favor frente a 24 en contra y 45 abstenciones.
El mes pasado, Lhasa, la capital del Tíbet, fue el centro de las protestas de monjes budistas opuestos al dominio chino, por las que Beijing culpó al Dalai Lama, que vive en el exilio en India.
El líder espiritual tibetano niega haber incitado los sangrientos disturbios y expresó que quiere conversaciones con China para discutir la autonomía tibetana, no la independencia, pero el Gobierno Chino se rehúsa a hablar con él.