8:28 | Los ilegales, en su mayoría mujeres, eran birmanos que intentaban ingresar al país para trabajar en isla turística de Phuket
Bangkok (El Comercio / Agencias).- Su intento por cruzar ilegalmente la frontera terminó trágicamente. Un total de 54 birmanos, en su mayoría mujeres, murieron asfixiados dentro de un contenedor frigorífico después de intentar entrar de forma clandestina a Tailandia para trabajar en la turística isla de Phuket.
Las víctimas, 37 mujeres y 17 hombres, eran "todos trabajadores emigrantes ilegales de Birmania (cuyo nombre oficial es Myanmar)", declaró a la AFP el coronel Kraithong Chanthongbai, jefe de policía del distrito Suk Samran de la provincia fronteriza de Ranong (sur de Tailandia), donde fueron descubiertos los cuerpos la noche del miércoles.
Los fallecidos formaban parte de un grupo de 121 personas que viajaban amontonadas en un contenedor de 6 metros de largo y 2,2 de alto que normalmente se utiliza para llevar pescado. En ese espacio solo tres personas pueden sobrevivir durante 24 horas.
Tras dos horas de viaje, los birmanos empezaron a colapsar por la falta de oxígeno y el excesivo calor de la zona, de alrededor de 34 grados centígrados. Algunos golpearon las paredes del contenedor para avisar al conductor de que se estaban muriendo por la falta de aire, pero él les pidió que se callaran para no alertar a la policía en la frontera tailandesa, relató uno de los sobrevivientes.
Una mujer birmana declaró a la televisión tailandesa: "Poco importó la cantidad de veces que golpeamos el contenedor, el chofer no nos hizo el menor caso". De los 67 sobrevivientes, 10 fueron hospitalizados por deshidratación y los demás quedaron detenidos.
Los inmigrantes pagaron 5.000 bahts (157 dólares) a una red tailandesa que transporta ilegalmente a personas desde la frontera birmano-tailandesa a la isla turística de Phuket, donde esperaban encontrar un empleo temporal.
Cuando el conductor del camión constató que varios pasajeros estaban muertos, estacionó el vehículo a un lado de la carretera y se dio a la fuga, explicó el coronel Kraithong.