15:36 | Los precandidatos demócratas se preparan para las elecciones primarias del próximo 6 de mayo
Washington, EE.UU. (Agencias).- Hillary Clinton y Barack Obama entraron este miércoles a la fase final de una lucha presidencial crecientemente sucia, y la ex primera dama aseguró que su decisiva victoria en Pensilvania muestra que tiene el apoyo amplio para llevar a los demócratas de vuelta a la Casa Blanca.
La victoria de Clinton impulsó su vaciada cuenta bancaria y dio una nueva esperanza para su agobiada campaña, pero ella aún enfrenta una dura tarea reduciendo el liderazgo de Obama en delegados comprometidos, que ayudarán a elegir al nominado demócrata en la convención de agosto.
Clinton dijo que el fracaso de Obama por sacarla de la carrera, pese a haber gastado más 11 millones de dólares (el doble que ella) en Pensilvania, arroja dudas sobre su habilidad para capturar los grandes estados que los demócratas necesitan en las elecciones de noviembre contra el republicano John McCain.
"Gané los estados que teníamos que ganar: Ohio y Pensilvania. Si uno mira la amplia base de apoyo que he acumulado, es realmente el fundamento sobre el que construimos nuestra victoria cuando llegue el otoño", destacó Clinton.
Ambos candidatos se prepararon inmediatamente para las próximas votaciones de primarias que se realizarán el 6 de mayo en Carolina del Norte, donde Obama es favorito, pero sobre todo en Indiana, que será un estado crucial y en donde no se vislumbra un ganador.
Estado clave
El atributo de elección "crucial" lleva meses revoloteando en el ambiente, sin que ninguna de las contiendas que recibieron el calificativo lograse ser decisiva, pero con el proceso de primarias aproximándose al final, ahora sí podría ser la hora de la verdad.
Varios de los asesores de Clinton aseguraron al Times, bajo condición de anonimato, que le recomendarán retirarse si no gana en Indiana, estado limítrofe con Illinois, la tierra adoptiva de Obama y por la que es senador, lo que podría jugar en su favor, pero tiene también una amplia clase blanca obrera, que favoreció a Hillary en Pensilvania.
James McCann, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Purdue (Indiana), reconoce que la situación está muy reñida. "Si tuviera que apostar lo haría por Obama, pero no apostaría mucho", bromeó McCann, quien explicó que la región noroeste del estado, próxima a Chicago, debería respaldar al senador, quien desarrolló su carrera política ahí.
Una media de varias encuestas realizadas en Indiana entre finales de marzo y mediados de abril que recoge el sitio Real Clear Politics deja constancia de lo ajustado que están los márgenes, al situar a Hillary en cabeza con un 46% de la intención de voto y Obama pisándole los talones con el 43,8%.
La ventaja de Obama
Por otro lado, un recuento de MSNBC mostró que Clinton consiguió nueve delegados más que Obama en Pensilvania. Ahora el senador por Illinois tiene 1.726 delegados frente a los 1.593 de Clinton, lejos de los 2.024 necesarios para asegurarse la nominación, pero acercándose a la meta.
Sin embargo, ningún candidato puede asegurarse la nominación sin la ayuda de los superdelegados, cerca de 800 miembros de partido que son libres de apoyar a Obama o Clinton.
Las primarias pendientes
Tras las primarias en el estado de Pensilvania, quedan aún otras nueve elecciones por delante:
- 3 de mayo: Guam
- 6 de mayo: Carolina del Norte e Indiana
- 13 de mayo: Virginia Occidental
- 20 mayo: Oregon y Kentucky
- 1 de junio: Puerto Rico
- 3 de junio: Montana y Dakota del Sur