15:34 | El nuevo disco de la reina del pop, que ya está disponible en MySpace, suena como una copia de Nelly Furtado o Britney Spears
Londres (DPA).- Al imaginar un kiosko de golosinas regentado por la reina del pop Madonna, uno piensa en una tienda exótica con todo tipo de seductores dulces. Pero las canciones del nuevo disco de la estrella, "Hard Candy" (algo así como 'caramelo ácido') dejan todas un regusto similar.
Por fuera el álbum promete una embriaguez agridulce, pero suena como una mezcla de hip hop, R&B y dance como la que se escucha día tras día en la radios estadounidenses. A punto de cumplir 50 años, Madonna no suena como una reinvención de sí misma, sino más bien como una copia de Nelly Furtado o Britney Spears.
Por primera vez, para su undécimo disco de estudio -que sale a la venta a partir del lunes en diversos países pero que ya está disponible en su página de MySpace-, Madonna trabajó con el productor Timbaland, con Justin Timberlake y Pharrell Williams, los 'grandes' del negocio del hip hop en Estados Unidos y que son responsables en parte también de las canciones de Spears y Furtado.
Timberlake aparece incluso en cinco canciones, entre ellas en el propio single del álbum, "4 Minutes". El tema trepó de inmediato al tope de los ránkings y es sin duda pegadiza y bailable. Pero pareciera que fuese Timberlake el que marca el ritmo y no la reina del pop.
Es casi una pregunta retórica cuando Timberlake afirma en la última canción, "Voices": "Who is the master? Who is the slave?" (¿Quién es el maestro, quién el esclavo?) La propia Madonna reconoció en una entrevista que es difícil tener a otros dioses al lado. "Estoy acostumbrada a ser la diva. Me tuve que adaptar para hacer espacio a los divos".
Todo el tiempo aparecen, sin embargo, también elementos típicos del universo Madonna, como por ejemplo en "Candy Shop", que por momentos recuerda a su hit "Like a Virgin".
En la tapa del álbum, en la que Madonna aparece con un body de látex negro con un cinturón dorado estilo rapero, apunta al componente sexual del álbum, algo a lo que el público de la cantante está acostumbrado.
Será la última vez que la discográfrica Warner ingrese dinero de Madonna, que es una de las artistas más exitosas del mundo con más de 200 millones de discos vendidos.
Para los próximos diez años, la estrella firmó contrato con la empresa organizadora de conciertos estadounidense Live Nation. Hasta los 60 años tendrá que sacar otros tres discos, según el contrato. Algo que no es ningún problema, tal como canta en "Heartbeat": "I can go on and on" (Puedo seguir y seguir).