15:39 | El domingo mantuvieron una reunión a puertas cerradas en la ciudad sureña de Shenzhen, cerca de Hong Kong
Shenzhen, China (Reuters).- Enviados del Dalai Lama y funcionarios chinos acordaron mantener nuevos contactos con el objetivo de estrechar las relaciones luego de una oleada de protestas que colocó al Tíbet en el centro de la escena antes de las Olimpíadas del 2008.
La reunión a puertas cerradas del domingo en la ciudad sureña de Shenzhen, cerca de Hong Kong, fue la primera desde que una manifestación contra Beijing en Lhasa se desató en el Tíbet y áreas cercanas en marzo.
"Ellos (los enviados) han completado su discusión", dijo a Reuters Thubten Samphel, secretario del Departamento de Información del Gobierno tibetano en el exilio en Dharamsala, India.
"El profesor Samdhong Rimpoche describió el diálogo como muy bueno", dijo, en referencia al primer ministro del Gobierno autoproclamado en el exilio.
Las manifestaciones y protestas tibetanas, por las cuales China responsabiliza al Dalai Lama, fueron el desafío más severo al Gobierno chino en la montañosa región en casi dos décadas.
A raíz de las mismas, se desataron protestas contra China que interrumpieron el relevo internacional de la antorcha olímpica. También hubo pedidos de boicot contra los Juegos Olímpicos de Beijing que, en respuesta, provocaron manifestaciones en China, cuyos habitantes están orgullosos de ser sede de los Juegos.
"Funcionarios del gobierno chino y representantes privados del 14 Dalai Lama acordaron mantener una nueva ronda de contactos en su debido momento", informó la agencia de noticias oficial china, Xinhua.
El lunes, se produjeron más protestas de activistas tibetanos en la capital de Nepal, Katmandú y la policía detuvo a al menos 125 manifestantes que intentaron irrumpir en la embajada de China. "China ladrón, deja el país", gritaban en nepalí los manifestantes, muchos de los cuales eran monjes. "Paren las matanzas en el Tíbet. (...) Liberen Tíbet", demandaban.
Cargado de desconfianza
La prensa estatal citó a funcionarios chinos que asistieron a las conversaciones diciendo que el malestar agregaba nuevos "obstáculos", en una señal de que el contacto entre ambos lados, ya de por sí cargado de desconfianza, podría entorpecerse aún más.
China propuso el diálogo el mes pasado, después de que algunos Gobiernos occidentales lo instaron a abrir un nuevo canal de comunicación con el Dalai Lama, quien dice querer un mayor nivel de autonomía, no la independencia, para la patria himalaya predominantemente budista de la cual huyó en 1959.
Xinhua citó fuentes anónimas que dijeron que la reunión del domingo fue arreglada tras los insistentes pedidos del Gobierno en el exilio para mantener contactos y consultas con el Gobierno central.
A. Tom Grunfeld, experto en China y Tíbet de la Universidad Estatal de Nueva York, dijo que los años de desconfianza entre Beijing y la gente del Dalai Lama hacían que fuera difícil tener expectativas por el diálogo.
"El mejor escenario posible es que ambos lados se comprometan a tomar acciones pequeñas, viables y razonables desde ahora hasta fines de agosto", dijo por correo electrónico. "Luego, si ambos han cumplido sus compromisos, pueden comenzar las conversaciones en serio".
La antorcha hizo su paso el lunes por la isla sureña de Hainan, donde fue recibida por un entusiasta grupo de personas por segundo día consecutivo, mientras un grupo de alpinistas que lleva una segunda antorcha esperaba que se despeje el clima para ascender a la montaña más alta del mundo, el Everest.